( LD ) Los usuarios de cosméticos, en particular los que están preocupados por la salud de su piel, ven en la oficina de farmacia el lugar privilegiado para adquirirlos, ya que buscan, no sólo la garantía de la calidad del producto, sino el consejo y seguimiento de un experto sanitario. En este sentido, el farmacéutico ejerce un importante papel en diversos aspectos:
- Aconsejando el producto cosmético más adecuado al tipo de piel, así como sobre el uso correcto del mismo.
- Ayudando a la comprensión de la información del envase o prospecto de los productos cosméticos.
- Informando sobre la mejor forma de conservar los cosméticos.
- Elaborando una fórmula cosmética individualizada.
- Detectando problemas de la piel o reacciones adversas a los cosméticos (cosmetovigilancia).
- Resolviendo dudas sobre productos milagro.
- Sugiriendo medidas higiénico-sanitarias concretas o remitiendo al paciente al especialista.