La Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios otorga a la oficina de farmacia el papel custodio, conservador y dispensador de los medicamentos.
Es decir, sólo la dispensación de medicamentos al público a través de las oficinas de farmacia legalmente establecidas garantiza su eficacia, seguridad y calidad.
En tal sentido, los colegios de farmacéuticos recuerdan que la venta por Internet de medicamentos de prescripción es una práctica prohibida en España, con el objetivo de salvaguardar la salud individual del paciente y la salud pública de la sociedad.