¿Por qué lo prohiben realmente? No creo que sea por lo del 11M, lamentablemente, aunque quizás si, pues no me parece lógico lo supriman por lo de la impotencia sexual, ya que casi se penaliza a los que tienen niños (sí, niños, con un sexo u otro: niño y niña; no hay más modelos a pesar de las "burradas" de la Aído, si son vivientes pero no seres humanos. Quizá como salió ella, duda de que los demás sean seres humanos).
Como la política socilista es la promoción de los homosexuales, lesbianas y demás, para que no haya bebés (¿o mejor criaturas?) Se necesita ser imbécil, para suprimir el inclusivo bebés, por el "pseudofeminismo" criaturas.
¡Qué gente, por Dios, qué gente! Y luego, todos, presumen de intelectuales.
Vaya tiempos mas contradictorios que nos ha tocado vivir...
¿Como??, ¿que han retirado un endurecedor de uñas porque contiene "Ftalato de dibutilo"??
A ver, a ver .... Ftalato de dibutilo,... ¿no era ese el compuesto que, según juraron y perjuraron los "peritos" de la fiscalía en el esperpento del 11-M, SOLO podía formar parte de la Goma2 Eco??. ¿Acaso no dictaminó super-Bermu que en los trenes SOLO pudo explotar Goma2 Eco (¡y vale ya!), porque en los minúsculos restos analizados había Ftalato de dibutilo?.
Entonces, ¿en que quedamos, señores??
¿El Ftalato de dibutilo se encuentra presente en muchas sustancias, como este endurecedor de uñas, tal cual afirmaron correctamente los auténticos peritos del 11-M?. ¿O solo puede formar parte de la Goma 2 Eco?.
Porque si resulta que lo han detectado en un endurecedor de uñas ya están tardando en anular todo el proceso y reabrir el 11-M.
Los ecologistas llevan más de 20 años intentando prohibir el DOP (Ftalato de dibutilo), esgrimiendo estudios poco concluyentes que alegan presuntos efectos esterilizantes (nada de impotencia) sobre los humanos. Sin embargo, tales efectos sólo han podido ser demostrados sobre ratas de laboratorio, alimentadas con cantidades enormes de este producto.
Dejando a parte que los humanos no bebemos DOP, lo raro es más bien que las ratas, en lugar de morirse, simplemente reduzcan su fertilidad. Si me alimentan a mí con una cantidad equivalente de cerveza, probablemente me habría muerto de cirrosis, si no de empacho puro y duro.
Además de los mencionados, se alegaron presuntos efectos cancerígenos, alteraciones hormonales varias y acumulación en la cadena trófica, todos ellos ampliamente descartados por varios estudios posteriores. Entre ellos, varios estudios limnológicos demostraron que los animales planctónicos y bentónicos metobolizan completamente este producto, haciéndolo desaparecer rápidamente de la cadena trófica y, por lo tanto, evitando que se acumule en los tejidos de animales que pudieran constituir alimento para los humanos.
La última información de la que dispongo procedente de la CEE, reconozco que bastante antigua, apunta más bien a la inocuidad del DOP, que se aceptaba sin demasiadas restricciones para su uso en embalajes alimentarios, bolsas de sangre, jugetes, etc. Las únicas restricciones hacían referencia a su concentración, eran de carácter preventivo y, si no recuerdo mal, transitorio.
En los plásticos se limitaba el porcentaje que podía utilizarse, para evitar que una eventual migración de este producto llegase a suponer alguna concentración apreciable sobre la superficie de un alimento, por ejemplo.
Imagino que este endurecedor de uñas lo usa como disolvente, por lo que podría ser fácilmente inhalado o absorbido por la piel. El DOP continúa usándose ampliamente en la fabricación de multitud de productos de plástico, de manera que, supongo, este endurecedor se habrá retirado por la concentración de DOP y las limitaciones que al respecto impone la legislación comunitaria, más que por el verdadero peligro que represente para la salud, posiblemente nulo.
En referencia al asunto del 11M, desde luego, el DOP se encuentra prácticamente por todas partes. Se usa como plastificante en uno de los plásticos de uso más común, el PVC. También se usa como componente de pinturas y barnices. Sólo con estas dos aplicaciones, es de esperar que un vehículo cualquiera, un tren por ejemplo, presente cantidades detectables de este componente prácticamente en cualquier superficie. Eso sin contar con la multitud de objetos de plástico que sin duda portaban los pasajeros.