L.D.
El ministro escribió una carta al colegio criticando que a su hija, que estudia tercer año de secundaria, se le recomendara leer “Aura”, de Carlos Fuentes y “Doce cuentos peregrinos”, de García Márquez, por considerarlas inconvenientes. Supuestamente, la censura del ministro es consecuencia de un párrafo de “Aura” en el que se describe una relación erótica.
La misiva de Abascal motivó que la directora del colegio privado Félix de Jesús Rogier levantara un acta administrativa a la maestra, Georgina Rábago, en la que decía que al recomendar lecturas no indicadas por la Secretaría de Educación Pública (SEP) la profesora incurría en una falta que justificaba la rescisión del contrato.
El Partido Acción Nacional (PAN), al que pertenece el presidente de México, Vicente Fox, ha defendido el derecho de Abascal de opinar como padre sobre la educación de su hija, aunque ha dejado claro que eso no debe implicar el despido de la maestra, a la que le reconoce el derecho a proponer y sugerir lecturas.
Abascal ha asegurado que en ningún momento solicitó el despido de la maestra, pero defendió su actitud de velar por la educación de su hija y a la vez recomendó que se establezca una clasificación de los libros como sucede en las carteleras de cine y teatro.
Fuentes agradece la publicidad
Por su parte, el escritor mexicano Carlos Fuentes agradeció “la publicidad” que le ha proporcionado la censura del ministro a su libro y comentó este miércoles al diario “Reforma” que siente la tentación de ofrecer a Abascal el diez por ciento de los ingresos por la venta de sus libros porque ha sido “el mejor promotor y agente literario” que ha tenido. El escritor recordó que “Aura” ha sido leída por muchísima gente desde que la escribió hace 39 años y lleva más de 40 reimpresiones, y “ahora la van a leer miles y miles de personas más”, señaló.
El escritor reconoció que el ministro está en su derecho de retirar a su hija del colegio si le parece que los textos que se recomiendan no son apropiados, pero, dijo, el centro no debe ceder a las presiones ni cambiar las lecturas de estudio.
En alusión al párrafo que el ministro consideró inapropiado, el autor comentó: "Le recuerdo al señor Secretario Abascal que la imagen de la Virgen de Guadalupe y la Cruz de Cristo se encuentran en todos los hogares mexicanos, encima de las camas donde se hace el amor". Fuentes dijo tener noticia de que el Secretario había sugerido que en lugar de leer sus libros, los estudiantes leyeran a Cicerón. "Creo que quien debe leer a Cicerón es el señor Abascal, para que aprenda a hablar mejor y mejore su retórica, que es bastante mala".
El escritor Carlos Monsivais dijo que Abascal es capaz de "descubrir el pecado en donde los escritores sólo ponen punto y aparte", y afirmó que "el secretario de trabajo se dedica a numerosas ocupaciones, entre ellas defender la permanencia de las mujeres en el hogar y ahora también a la censura literaria".
El mes pasado, con motivo del día de la mujer, Abascal manifestó en una reunión que "la dignidad de las mujeres no puede pasar por su masculinización" y sugirió que opten por "el papel fundamental de su esencia humana, que es la de ser el eje de la familia".
La misiva de Abascal motivó que la directora del colegio privado Félix de Jesús Rogier levantara un acta administrativa a la maestra, Georgina Rábago, en la que decía que al recomendar lecturas no indicadas por la Secretaría de Educación Pública (SEP) la profesora incurría en una falta que justificaba la rescisión del contrato.
El Partido Acción Nacional (PAN), al que pertenece el presidente de México, Vicente Fox, ha defendido el derecho de Abascal de opinar como padre sobre la educación de su hija, aunque ha dejado claro que eso no debe implicar el despido de la maestra, a la que le reconoce el derecho a proponer y sugerir lecturas.
Abascal ha asegurado que en ningún momento solicitó el despido de la maestra, pero defendió su actitud de velar por la educación de su hija y a la vez recomendó que se establezca una clasificación de los libros como sucede en las carteleras de cine y teatro.
Fuentes agradece la publicidad
Por su parte, el escritor mexicano Carlos Fuentes agradeció “la publicidad” que le ha proporcionado la censura del ministro a su libro y comentó este miércoles al diario “Reforma” que siente la tentación de ofrecer a Abascal el diez por ciento de los ingresos por la venta de sus libros porque ha sido “el mejor promotor y agente literario” que ha tenido. El escritor recordó que “Aura” ha sido leída por muchísima gente desde que la escribió hace 39 años y lleva más de 40 reimpresiones, y “ahora la van a leer miles y miles de personas más”, señaló.
El escritor reconoció que el ministro está en su derecho de retirar a su hija del colegio si le parece que los textos que se recomiendan no son apropiados, pero, dijo, el centro no debe ceder a las presiones ni cambiar las lecturas de estudio.
En alusión al párrafo que el ministro consideró inapropiado, el autor comentó: "Le recuerdo al señor Secretario Abascal que la imagen de la Virgen de Guadalupe y la Cruz de Cristo se encuentran en todos los hogares mexicanos, encima de las camas donde se hace el amor". Fuentes dijo tener noticia de que el Secretario había sugerido que en lugar de leer sus libros, los estudiantes leyeran a Cicerón. "Creo que quien debe leer a Cicerón es el señor Abascal, para que aprenda a hablar mejor y mejore su retórica, que es bastante mala".
El escritor Carlos Monsivais dijo que Abascal es capaz de "descubrir el pecado en donde los escritores sólo ponen punto y aparte", y afirmó que "el secretario de trabajo se dedica a numerosas ocupaciones, entre ellas defender la permanencia de las mujeres en el hogar y ahora también a la censura literaria".
El mes pasado, con motivo del día de la mujer, Abascal manifestó en una reunión que "la dignidad de las mujeres no puede pasar por su masculinización" y sugirió que opten por "el papel fundamental de su esencia humana, que es la de ser el eje de la familia".
