L. D. / EP
La obra es algo más que una rememoración de la invasión napoleónica de Rusia en los primeros años del siglo XIX. Es un guiño, tomando esa referencia histórica, a la irrupción de las tropas alemanas de Hitler en la Unión Soviética stalinista. Este hecho, uno de los primeros episodios de la II Guerra Mundial, fue por sus paralelismos con la campaña bélica de Napoleón en aquellas tierras, lo que inspiró al compositor ucraniano para escoger la extensa novela de Leon Tolstoi como argumento de la más atractiva de sus ocho óperas.
Valery Gergiev, su director titular, dirigirá seis de las ocho funciones (Boris Gruzin y Alexander Titov se encargarán de conducir las dos restantes los días 25 de abril y 3 de mayo respectivamente), al frente del Coro y la Orquesta del propio Mariinsky. El trabajo de escena ha sido realizado por el cineasta Andreij Konchalovsky.
La obra es algo más que una rememoración de la invasión napoleónica de Rusia en los primeros años del siglo XIX. Es un guiño, tomando esa referencia histórica, a la irrupción de las tropas alemanas de Hitler en la Unión Soviética stalinista. Este hecho, uno de los primeros episodios de la II Guerra Mundial, fue por sus paralelismos con la campaña bélica de Napoleón en aquellas tierras, lo que inspiró al compositor ucraniano para escoger la extensa novela de Leon Tolstoi como argumento de la más atractiva de sus ocho óperas.
Valery Gergiev, su director titular, dirigirá seis de las ocho funciones (Boris Gruzin y Alexander Titov se encargarán de conducir las dos restantes los días 25 de abril y 3 de mayo respectivamente), al frente del Coro y la Orquesta del propio Mariinsky. El trabajo de escena ha sido realizado por el cineasta Andreij Konchalovsky.
