Preston inauguró este lunes el curso de la Universidad Complutense "Los protagonistas de la guerra civil (1936-1939), entre la ética y el extremismo", del que es director, con una conferencia sobre "Franco y Azaña", subtitulada "El vencedor y el vencido".
El curso pretende, precisó Preston, "un acercamiento humano a los personajes de la guerra civil", un intento de "dar una visión más matizada de la contienda, sin el tópico de las dos Españas", "una aproximación a los hombres y las mujeres que ostentaron el poder durante la guerra, con los problemas éticos y morales que eso comporta". Se trata también, agregó, "de echar una mirada sobre los personajes y de contraponer los de ambos lados, caso de la Pasionaria o Pilar Primo de Rivera, Franco y Rojo o Companys y Cambó", aunque no se olvidan figuras como José Antonio Primo de Rivera, Largo Caballero o Negrín.
"En el Palacio de El Pardo no había biblioteca" y se sabe que "las actividades del tiempo libre de Franco iban destinadas en un primer momento a la preparación de sus campañas militares y más tarde a la caza, la pesca y el cine, pues era muy aficionado a las del oeste y cada semana volvía a ver “Raza”, la película que representaba sus ideales y de la que había sido guionista".
Azaña, por el contrario, era, según Preston, "un hombre del 98" y "tenía una preparación para la vida pública sin precedentes en la política española, no sólo sobre cuestiones españolas sino también francesas", además de haber escrito la novela "El jardín de los frailes" y la obra de teatro "La velada en Benicarló", así como de "numerosos escritos que abordan los problemas de la vida nacional.
El curso pretende, precisó Preston, "un acercamiento humano a los personajes de la guerra civil", un intento de "dar una visión más matizada de la contienda, sin el tópico de las dos Españas", "una aproximación a los hombres y las mujeres que ostentaron el poder durante la guerra, con los problemas éticos y morales que eso comporta". Se trata también, agregó, "de echar una mirada sobre los personajes y de contraponer los de ambos lados, caso de la Pasionaria o Pilar Primo de Rivera, Franco y Rojo o Companys y Cambó", aunque no se olvidan figuras como José Antonio Primo de Rivera, Largo Caballero o Negrín.
"En el Palacio de El Pardo no había biblioteca" y se sabe que "las actividades del tiempo libre de Franco iban destinadas en un primer momento a la preparación de sus campañas militares y más tarde a la caza, la pesca y el cine, pues era muy aficionado a las del oeste y cada semana volvía a ver “Raza”, la película que representaba sus ideales y de la que había sido guionista".
Azaña, por el contrario, era, según Preston, "un hombre del 98" y "tenía una preparación para la vida pública sin precedentes en la política española, no sólo sobre cuestiones españolas sino también francesas", además de haber escrito la novela "El jardín de los frailes" y la obra de teatro "La velada en Benicarló", así como de "numerosos escritos que abordan los problemas de la vida nacional.
