L. D. / EFE.-
La película está basada en la novela
Waltz into Darkness
, una historia de pasiones, celos y mentiras que Francois Truffaut ya llevó a la pantalla con
La sirena del Misisipi
. "La vi cuando tenía 15 años y me dejó un gran impacto, no porque no hubiera visto películas donde el hombre era tratado como un juguete, sino por su empeño en regresar a por más", ha reconocido Antonio Banderas.
En esta ocasión es Banderas el que parece empeñado en regresar a por más, ya sea películas, éxito entre su público o escándalos, una palabra a la que, como recuerda bien, se acostumbró durante los años en que rodó con Pedro Almodóvar. Como ocurrió entonces con La ley del deseo , donde el público estadounidense se escandalizó por las escenas de homosexualidad de la película y no por su violencia, Original Sin ha causado revuelo por sus escenas de sexo.
"Nunca he tenido problemas morales con mis personajes –confirma Banderas–. ¿Por qué el hecho de que alguien mate a veinte personas no llama la atención, pero si hay algo de sexo se provoca una tormenta increíble? Hay algo equívoco en esto", ha explicado el actor. A pesar de estas incoherencias, Banderas se siente cómodo entre el público estadounidense, en medio de una industria en la que ya lleva una década y donde ha sabido ir superando todas las críticas.
!-->
En esta ocasión es Banderas el que parece empeñado en regresar a por más, ya sea películas, éxito entre su público o escándalos, una palabra a la que, como recuerda bien, se acostumbró durante los años en que rodó con Pedro Almodóvar. Como ocurrió entonces con La ley del deseo , donde el público estadounidense se escandalizó por las escenas de homosexualidad de la película y no por su violencia, Original Sin ha causado revuelo por sus escenas de sexo.
"Nunca he tenido problemas morales con mis personajes –confirma Banderas–. ¿Por qué el hecho de que alguien mate a veinte personas no llama la atención, pero si hay algo de sexo se provoca una tormenta increíble? Hay algo equívoco en esto", ha explicado el actor. A pesar de estas incoherencias, Banderas se siente cómodo entre el público estadounidense, en medio de una industria en la que ya lleva una década y donde ha sabido ir superando todas las críticas.
!-->
