L.D. / EFE.-
La existencia de la carta fue revelada este miércoles por el semanario "Facts", aunque el director del Museo de Arte e Historia de Ginebra, Cesar Menz, dijo estar al tanto de la misma desde hace algún tiempo y agregó que esa institución no tenía nada que ocultar. Según Menz, en los años treinta y cuarenta del pasado siglo, el museo que dirige sufrió una grave crisis financiera, por lo que apenas adquirió nuevas obras para sus fondos.
Por su parte, una funcionaria de la Oficina Federal de Cultura dijo que su departamento investigó el asunto hace ya cuatro años y que se descubrió que las colecciones de la Confederación sólo incluían dos objetos artísticos que pertenecieron a coleccionistas judíos.
El Congreso Mundial Judío, que ha encargado del asunto a un gabinete de abogados ginebrino, tuvo un papel muy destacado en los años noventa en el asunto de los fondos judíos depositados en bancos suizos durante el nazismo y no reclamados. A raíz de una serie de negociaciones maratonianas, los bancos suizos acordaron pagar 1.250 millones de dólares a los demandantes judíos para resolver el pleito.
Por su parte, una funcionaria de la Oficina Federal de Cultura dijo que su departamento investigó el asunto hace ya cuatro años y que se descubrió que las colecciones de la Confederación sólo incluían dos objetos artísticos que pertenecieron a coleccionistas judíos.
El Congreso Mundial Judío, que ha encargado del asunto a un gabinete de abogados ginebrino, tuvo un papel muy destacado en los años noventa en el asunto de los fondos judíos depositados en bancos suizos durante el nazismo y no reclamados. A raíz de una serie de negociaciones maratonianas, los bancos suizos acordaron pagar 1.250 millones de dólares a los demandantes judíos para resolver el pleito.
