L.D. / EFE.-
El rodaje de la película se lleva a cabo estos días en la orilla del río Alberche, donde don Quijote yace después de haber caído al agua y Sancho Panza intenta reanimarlo, después de haberle creído muerto. Galiardo pide que le echen agua, toda la necesaria, todo lo que diga "don Manuel Gutiérrez Aragón, que para eso es el director".
Tras rodar la escena desde varios ángulos, Gutiérrez Aragón habla con la prensa desplazada al rodaje, y explica que lleva unos nueve años planificando esta película, una película que "no tiene nada que ver" con la serie de televisión que él dirigió hace once años para televisión, con Fernando Rey y Alfredo Landa como protagonistas.
"No es una segunda parte. Este es un Don Quijote completamente distinto del otro -explica el cineasta-. Esta es la historia de Don Quijote cuando ya es el caballero Don Quijote y busca al otro Quijote, el Quijote de Avellaneda que le ha suplantado". De ahí que Gutiérrez Aragón hable de una película de aventuras, además de una película "tren", donde hay "muchos personajes que suben y bajan y sólo permanecen Don Quijote y Sancho".
Gutiérrez Aragón ha hecho una selección "bastante literaria" de algunos capítulos de la obra de Cervantes, poniendo especial hincapié en aquellos en que El Quijote compite con el Quijote de Avellaneda. Unos capítulos que, según el cineasta "anticipan el realismo mágico, cuando Don Quijote dice yo soy el real, siendo como es él un personaje de ficción".
Una de las grandes desventajas de llevar al cine El Quijote es el hecho de que es, al tiempo, un gran conocido y un gran desconocido: "Todos tienen una idea sobre él, pero casi nadie lo ha leído. Es un libro que, en su día fue un best seller de risa. Pero hoy hay que tener un poso cultural para entenderlo. Hoy ya no es un libro de risa, hay que tener cuarenta o cincuenta años para comprender ese humor".
Tras rodar la escena desde varios ángulos, Gutiérrez Aragón habla con la prensa desplazada al rodaje, y explica que lleva unos nueve años planificando esta película, una película que "no tiene nada que ver" con la serie de televisión que él dirigió hace once años para televisión, con Fernando Rey y Alfredo Landa como protagonistas.
"No es una segunda parte. Este es un Don Quijote completamente distinto del otro -explica el cineasta-. Esta es la historia de Don Quijote cuando ya es el caballero Don Quijote y busca al otro Quijote, el Quijote de Avellaneda que le ha suplantado". De ahí que Gutiérrez Aragón hable de una película de aventuras, además de una película "tren", donde hay "muchos personajes que suben y bajan y sólo permanecen Don Quijote y Sancho".
Gutiérrez Aragón ha hecho una selección "bastante literaria" de algunos capítulos de la obra de Cervantes, poniendo especial hincapié en aquellos en que El Quijote compite con el Quijote de Avellaneda. Unos capítulos que, según el cineasta "anticipan el realismo mágico, cuando Don Quijote dice yo soy el real, siendo como es él un personaje de ficción".
Una de las grandes desventajas de llevar al cine El Quijote es el hecho de que es, al tiempo, un gran conocido y un gran desconocido: "Todos tienen una idea sobre él, pero casi nadie lo ha leído. Es un libro que, en su día fue un best seller de risa. Pero hoy hay que tener un poso cultural para entenderlo. Hoy ya no es un libro de risa, hay que tener cuarenta o cincuenta años para comprender ese humor".
