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Ernest Hemingway conoció a Gregorio Fuentes, “Gregorine” como le llamaba amistosamente el Nobel, en medio de un peligroso huracán tropical que afectó en 1928 a las costas de los Estados Unidos. Asombrado por la destreza del pescador, el narrador norteamericano mandó buscar a Fuentes diez años más tarde para que se hiciera cargo de su querida embarcación “Pilar”. Un yate al que sólo subían unos pocos escogidos, y que Hemingway dejó en herencia al emigrante canario tras su muerte.
Desde que se conocieran, los dos amantes del mar compartieron miles de aventuras juntos. Desde largas y peligrosas jornadas de pesca, hasta las infructuosas cazas de los submarinos nazis en el norte de Cuba durante la Segunda Guerra Mundial. Para llevar a cabo esta peligrosa misión, Hemingway y Fuentes instalaron en el yate una ametralladora del calibre 50 milímetros.
Fumador de habanos empedernido y gran bebedor de ron, Gregorio Fuentes nunca aceptó la muerte de su gran amigo. Tras el suicidio de Ernest Hemingway en 1961, el pescador no volvió a salir a la mar, ni a coger una caña de pescar. Este mítico personaje, más literario que real, tampoco se creyó nunca los análisis clínicos que confirmaron la enajenación mental del autor de El viejo y el mar , a su juicio Hemingway falleció a causa de una conspiración y no como consecuencia de un suicidio.
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Desde que se conocieran, los dos amantes del mar compartieron miles de aventuras juntos. Desde largas y peligrosas jornadas de pesca, hasta las infructuosas cazas de los submarinos nazis en el norte de Cuba durante la Segunda Guerra Mundial. Para llevar a cabo esta peligrosa misión, Hemingway y Fuentes instalaron en el yate una ametralladora del calibre 50 milímetros.
Fumador de habanos empedernido y gran bebedor de ron, Gregorio Fuentes nunca aceptó la muerte de su gran amigo. Tras el suicidio de Ernest Hemingway en 1961, el pescador no volvió a salir a la mar, ni a coger una caña de pescar. Este mítico personaje, más literario que real, tampoco se creyó nunca los análisis clínicos que confirmaron la enajenación mental del autor de El viejo y el mar , a su juicio Hemingway falleció a causa de una conspiración y no como consecuencia de un suicidio.
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