L D (EFE)
"Estamos muy contentos. La verdad es que está considerablemente mejor. Tiene un pulmón ya completamente limpio y en el otro, del que fue operado hace muchos años y lo tenía un poco reducido de capacidad, le queda un pequeño desplazamiento, pero casi nada", explicó. Pedro Chillida manifestó que el escultor donostiarra "está mejorando notablemente, le están empezando a incorporar, tiene conciencia, mira, aunque no habla mucho".
Advirtió, no obstante, que hay que distinguir entre esta crisis y su estado general, pues, aunque se reponga, su enfermedad cerebral degenerativa es irreversible. "Físicamente es un hombre muy fuerte y se ha pasado cinco días a 160 y 170 pulsaciones. Lleva 'esprintando' cinco días y como es como un toro ahí sigue, dispuesto a 'esprintar' más según parece", destacó su hijo. "La arritmia venía producida por eso, pues desde el momento en que su capacidad de respiración pulmonar era tan pequeñísima el corazón tenía que latir a una velocidad enorme para surtir de oxígeno y de sangre a todo el cuerpo. Iba a una velocidad espectacular y eso hacía que el corazón fallara", añadió.
Pedro Chillida dijo que esta tarde sus pulsaciones eran de 81 por minuto, aunque deben reducirse a 50. Indicó que lo más probable es que la afección por la que el creador vasco fue ingresado el pasado miércoles en estado crítico se produjera comiendo y dijo que ahora está recibiendo alimentación a través de una sonda.
Advirtió, no obstante, que hay que distinguir entre esta crisis y su estado general, pues, aunque se reponga, su enfermedad cerebral degenerativa es irreversible. "Físicamente es un hombre muy fuerte y se ha pasado cinco días a 160 y 170 pulsaciones. Lleva 'esprintando' cinco días y como es como un toro ahí sigue, dispuesto a 'esprintar' más según parece", destacó su hijo. "La arritmia venía producida por eso, pues desde el momento en que su capacidad de respiración pulmonar era tan pequeñísima el corazón tenía que latir a una velocidad enorme para surtir de oxígeno y de sangre a todo el cuerpo. Iba a una velocidad espectacular y eso hacía que el corazón fallara", añadió.
Pedro Chillida dijo que esta tarde sus pulsaciones eran de 81 por minuto, aunque deben reducirse a 50. Indicó que lo más probable es que la afección por la que el creador vasco fue ingresado el pasado miércoles en estado crítico se produjera comiendo y dijo que ahora está recibiendo alimentación a través de una sonda.
