L D (EFE)
Una de las incógnitas de este año es si la película "A Beautiful Mind" se alzará sobre sus contendientes en la llamada "guerra sucia" entre estudios o si los miembros de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas preferirán el espíritu de aventuras de "El señor de los anillos". Más de 400 medios de comunicación de todo el mundo flanquearán el pasillo rojo, entre flores y gigantescas reproducciones del Oscar. "Se trata de una guerra a empujones", advierte la veterana presentadora de la televisión estadounidense Melissa Rivers, acostumbrada a retransmitir el acto en el escaso metro que es concedido a cada medio de comunicación.
Halle Berry, quien compite como mejor actriz por su trabajo en "Monster´s Ball", ha señalado que su entrada en el teatro será el único momento en el que sienta pleno control. "Como la votación no depende de mí me concentraré en lo que voy a vestir", afirmó. Según Sissy Spacek, candidata a mejor actriz por "In the Bedroom", "hasta el último momento no revelaré que es lo que voy a vestir. Pero sé que, lleve lo que lleve, parecerá que valgo mi peso en oro gracias a mi gurú".
Entre las ayudas para destacar en la alfombra roja figuran unas sandalias de tacón de aguja de 10 centímetros, fabricadas por Stuart Weitzman y valoradas en un millón de dólares gracias a los 464 diamantes que las adornan. Su "cenicienta" no se conocerá hasta el último momento, lo mismo que los nombres de los modistos que vestirán a las estrellas.
Halle Berry, quien compite como mejor actriz por su trabajo en "Monster´s Ball", ha señalado que su entrada en el teatro será el único momento en el que sienta pleno control. "Como la votación no depende de mí me concentraré en lo que voy a vestir", afirmó. Según Sissy Spacek, candidata a mejor actriz por "In the Bedroom", "hasta el último momento no revelaré que es lo que voy a vestir. Pero sé que, lleve lo que lleve, parecerá que valgo mi peso en oro gracias a mi gurú".
Entre las ayudas para destacar en la alfombra roja figuran unas sandalias de tacón de aguja de 10 centímetros, fabricadas por Stuart Weitzman y valoradas en un millón de dólares gracias a los 464 diamantes que las adornan. Su "cenicienta" no se conocerá hasta el último momento, lo mismo que los nombres de los modistos que vestirán a las estrellas.
