L D (EFE)
El origen de la querella está en el espectáculo "En blanco y negro", que en la actualidad María Giménez baila en Madrid, estrenado en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria el 28 de diciembre de 2001 y cuya música fue compuesta por Rosana. "En blanco y negro" es una mezcla de estilos, desde el neoclásico a la danza contemporánea, el flamenco y ritmos afrocubanos, un espectáculo en el que María Giménez está acompañada por el bailarín italiano Javier Toca y por otros siete artistas.
Según las fuentes jurídicas, próximas a la bailarina, Rosana cobró, a través de una sociedad, Pacalor S.L., los veinte millones de pesetas con los que el Auditorio de Las Palmas subvencionó la producción del citado espectáculo, sin que posteriormente la cantante y compositora lanzaroteña "entregara cantidad alguna" a los querellantes. "María Giménez y Marcel Bosch -indicaron las mismas fuentes- sufragaron todos los gastos de producción del espectáculo -el viaje y estancia de los bailarines de la compañía, sus sueldos y otros muchos gastos-, aproximadamente diez millones de pesetas, sin recibir nada a cambio por parte de Rosana, que cobró íntegros los veinte millones".
La bailarina sólo ha podido utilizar la música que Rosana compuso para su espectáculo en las dos representaciones que hizo en Las Palmas y en otra posterior que tuvo lugar en Logroño. Tras ello, el acuerdo entre ambas partes se rompió y María Giménez encargó una nueva música a los compositores Yamel Romero y Carlos Rodríguez, música que es la que utiliza actualmente.
Un portavoz de Lunas Rotas, la productora de Rosana, declinó hacer ningún comentario sobre la querella, alegando que todavía no tienen conocimiento de la misma.
Según las fuentes jurídicas, próximas a la bailarina, Rosana cobró, a través de una sociedad, Pacalor S.L., los veinte millones de pesetas con los que el Auditorio de Las Palmas subvencionó la producción del citado espectáculo, sin que posteriormente la cantante y compositora lanzaroteña "entregara cantidad alguna" a los querellantes. "María Giménez y Marcel Bosch -indicaron las mismas fuentes- sufragaron todos los gastos de producción del espectáculo -el viaje y estancia de los bailarines de la compañía, sus sueldos y otros muchos gastos-, aproximadamente diez millones de pesetas, sin recibir nada a cambio por parte de Rosana, que cobró íntegros los veinte millones".
La bailarina sólo ha podido utilizar la música que Rosana compuso para su espectáculo en las dos representaciones que hizo en Las Palmas y en otra posterior que tuvo lugar en Logroño. Tras ello, el acuerdo entre ambas partes se rompió y María Giménez encargó una nueva música a los compositores Yamel Romero y Carlos Rodríguez, música que es la que utiliza actualmente.
Un portavoz de Lunas Rotas, la productora de Rosana, declinó hacer ningún comentario sobre la querella, alegando que todavía no tienen conocimiento de la misma.
