L D (EFE)
Una gran montaña de arena, sustentada interiormente por un complicado montaje de hierros, preside esta exposición, organizada por el Museo Reina Sofía y en la que ha actuado como comisario el subdirector de esta institución, Enrique Juncosa.
De la montaña, recorrida en algunos de sus espacios por una pasarela ascendente de madera, surgen, a través de varios altavoces, los cantos grabados de distintas especies de pájaros, pinzones, mirlos, ruiseñores, que se unen a los de las aves que viven habitualmente en el Retiro, y que se han introducido en el Palacio invitados por la instalación de Eva Lootz, Premio Nacional de Artes Plásticas en 1994.
Junto a esta gran montaña, un graderío de madera invita al visitantes a escuchar cómodamente el canto de los pájaros, además de disfrutar de las intervenciones de músicos que, desde una silla elevada también de madera, intentarán dialogar con los pájaros.
La instalación se completa con una pantalla dentro de un gran cajón que reproducirá las intervenciones musicales de Pedro Bonet y Wade Matthews, y con unos auriculares repartidos por todo el recinto a través de los cuales se puede escuchar la lectura de cartas que hablan de la vida, de la música, de Mozart.
Según la previsión de los ornitólogos que colaboran en el proyecto, pájaros de las áreas vecinas de unos 300 metros a la redonda del Palacio de Cristal del Parque del Retiro, donde hay registradas 140 especies diferentes, acudirán atraídos por la comida y los sonidos y volarán libremente por el interior del edificio.
De la montaña, recorrida en algunos de sus espacios por una pasarela ascendente de madera, surgen, a través de varios altavoces, los cantos grabados de distintas especies de pájaros, pinzones, mirlos, ruiseñores, que se unen a los de las aves que viven habitualmente en el Retiro, y que se han introducido en el Palacio invitados por la instalación de Eva Lootz, Premio Nacional de Artes Plásticas en 1994.
Junto a esta gran montaña, un graderío de madera invita al visitantes a escuchar cómodamente el canto de los pájaros, además de disfrutar de las intervenciones de músicos que, desde una silla elevada también de madera, intentarán dialogar con los pájaros.
La instalación se completa con una pantalla dentro de un gran cajón que reproducirá las intervenciones musicales de Pedro Bonet y Wade Matthews, y con unos auriculares repartidos por todo el recinto a través de los cuales se puede escuchar la lectura de cartas que hablan de la vida, de la música, de Mozart.
Según la previsión de los ornitólogos que colaboran en el proyecto, pájaros de las áreas vecinas de unos 300 metros a la redonda del Palacio de Cristal del Parque del Retiro, donde hay registradas 140 especies diferentes, acudirán atraídos por la comida y los sonidos y volarán libremente por el interior del edificio.
