L D (EFE)
Estaba el respetable haciendo la ola y coreando "ohee!" cuando las notas de "Bank Robber Man", una de las canciones señeras del último disco de Kravitz, arrancaron gritos de entusiasmo que celebraron la presencia del músico en escena. Estas "buenas vibraciones" continuaron, después de un par de temas, con la entrega de un ramo de flores de manos de Macy Gray, "telonera" y amiga que recordó al público que Lenny acababa de cumplir años: un coro de miles de gargantas cantó el "Happy Birthday" y Kravitz hizo reverencias.
A partir de ahí, el músico colocó al borde de un golpe de calor a los miles de madrileños que abarrotaban el Palacio (algunos, pocos, debieron ser evacuados de la primera fila) a quienes sacudió a gusto durante casi dos horas con un sonido rockero y compacto de guitarras salteado de concesiones con himnos melódicos como "Let love rule" o "Fields of joy" (en el que se desvió por aires psicodélicos).
Antes que el rokero, Macy Gray había salido a escena con retraso acompañada de una nutrida banda y cobijando su gran talla bajo una descomunal pamela mientras dejaba constancia de su buen soul y funky: "nice to meet you", dijo al quitarse el sombrero a un público que parecía conocer sus canciones, al menos la más famosa, "Sweet baby".
Kravitz se ha cocinado solito su último disco, que se llama como él, "Lenny", y del cual ha sido compositor, arreglista, productor e intérprete: nadie dirá que no merece los premios Grammy que abundan ya en su carrera. En esa misma línea, Lenny tuvo anoche poca, pero muy sólida, ayuda en escena: guitarra rítmica, bajo, batería, saxo y ocasionalmente teclados, que tocó en algún tema él mismo.
A partir de ahí, el músico colocó al borde de un golpe de calor a los miles de madrileños que abarrotaban el Palacio (algunos, pocos, debieron ser evacuados de la primera fila) a quienes sacudió a gusto durante casi dos horas con un sonido rockero y compacto de guitarras salteado de concesiones con himnos melódicos como "Let love rule" o "Fields of joy" (en el que se desvió por aires psicodélicos).
Antes que el rokero, Macy Gray había salido a escena con retraso acompañada de una nutrida banda y cobijando su gran talla bajo una descomunal pamela mientras dejaba constancia de su buen soul y funky: "nice to meet you", dijo al quitarse el sombrero a un público que parecía conocer sus canciones, al menos la más famosa, "Sweet baby".
Kravitz se ha cocinado solito su último disco, que se llama como él, "Lenny", y del cual ha sido compositor, arreglista, productor e intérprete: nadie dirá que no merece los premios Grammy que abundan ya en su carrera. En esa misma línea, Lenny tuvo anoche poca, pero muy sólida, ayuda en escena: guitarra rítmica, bajo, batería, saxo y ocasionalmente teclados, que tocó en algún tema él mismo.
