L D (EFE)
El director general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), Andrés Amorós, compositores como Tomás Marco, Agustín González Acilu, Carlos de Castro o Zulema de la Cruz, y directores de orquesta como Odón Alonso acudieron a La Almudena. Además, periodistas como el presidente de la Agencia Efe, Miguel Angel Gozalo, José Luis Balbín o Luis Carandell, humoristas como Forges o Máximo, y el presidente ejecutivo de la SGAE, Eduardo Bautista, quisieron despedir a Carmelo Bernaola y acompañar a su viuda, Carmen Ruíz, sus cuatro hijos Carmelo, Gonzalo, Liliana y Cecilia, y los nietos mayores del maestro.
Poco antes de las seis de la tarde llegaba la comitiva fúnebre al crematorio, acompañada sólo por alguna de las más de sesenta coronas que habían llegado a la capilla ardiente, instalada desde ayer en las sede de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) procedentes de distintas instituciones y formaciones musicales relacionadas con la vida artística de Carmelo Bernaola.
La mayoría de las coronas serán llevadas directamente al cementerio de Burgos donde este viernes a las doce y media se celebrará una misa y a continuación el entierro de las cenizas en el panteón familiar donde reposan los restos de los padres de Carmelo Bernaola. Sí llegó al crematorio de La Almudena la corona enviada por su viuda e hijos, elaborada con flores blancas y rojas, los colores del Atletic de Bilbao, el club del que Beranola era forofo incondicional.
Hasta tal punto que como comentó a Efe su hija Liliana y más tarde confirmó el cineasta Pedro Olea, amigo del fallecido, era su deseo el que sus cenizas fueran esparcidas por el estadio de San Mamés para ver a las próximas generaciones atléticas, pero al no poder ser así, debido a la normativa que prohíbe estas ceremonias en estadios de fútbol, la familia decidió que fuera en el panteón familiar de Burgos donde finalmente serán depositadas.
Poco antes de las seis de la tarde llegaba la comitiva fúnebre al crematorio, acompañada sólo por alguna de las más de sesenta coronas que habían llegado a la capilla ardiente, instalada desde ayer en las sede de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) procedentes de distintas instituciones y formaciones musicales relacionadas con la vida artística de Carmelo Bernaola.
La mayoría de las coronas serán llevadas directamente al cementerio de Burgos donde este viernes a las doce y media se celebrará una misa y a continuación el entierro de las cenizas en el panteón familiar donde reposan los restos de los padres de Carmelo Bernaola. Sí llegó al crematorio de La Almudena la corona enviada por su viuda e hijos, elaborada con flores blancas y rojas, los colores del Atletic de Bilbao, el club del que Beranola era forofo incondicional.
Hasta tal punto que como comentó a Efe su hija Liliana y más tarde confirmó el cineasta Pedro Olea, amigo del fallecido, era su deseo el que sus cenizas fueran esparcidas por el estadio de San Mamés para ver a las próximas generaciones atléticas, pero al no poder ser así, debido a la normativa que prohíbe estas ceremonias en estadios de fútbol, la familia decidió que fuera en el panteón familiar de Burgos donde finalmente serán depositadas.
