L D (EFE)
"El diseño está dominado por la idea de la luz y el peregrinaje hacia un espacio íntimo, donde las personas buscan respuestas a las preguntas trascendentales", dijo Moneo. Por eso se levanta en uno de los centros neurálgicos de la urbe, próximo al nuevo palacio de la música diseñado por Frank Gehry y el Museo de Arte Contemporáneo de Arata Isozaki.
Con una capacidad para 3.000 personas, el nuevo templo atenderá las necesidades de la mayor archidiócesis católica en Estados Unidos, con 4,5 millones de fieles. Este lunes, fueron atravesadas las puertas de bronce de 25 toneladas diseñadas para el templo por Robert Graham, para que el cardenal Robert Mahony se dirigiera en procesión hacia el altar de mármol rojo para el bautizo oficial de este templo. La ceremonia duró tres horas y asistieron más de 500 curas, 65 obispos, arzobispos y cardenales además de unos 600 feligreses invitados por sus diferentes congregaciones así como aquellos que han hecho posible la construcción del templo con sus donaciones.
La celebración reflejó también el color de la comunidad de Los Ángeles, al ritmo de tambores nigerianos y escoceses, cantos en inglés y vietnamita además de un manto para el altar con tejidos hispanos, afroamericanos, asiáticos y caucásicos.
A la misa de consagración le seguirá un servicio ecuménico el 4 de septiembre al que se unirán tres días más tarde dos galas benéficas que darán a conocer a todo el mundo este templo de oración. En ellas los feligreses podrán cenar y beber, agasajados con figuras de Lladró, mientras exploran más de cerca el trabajo de los artistas que han hecho posible este templo, todo ello a un precio que ronda los 1.000 dólares por persona a los 25.000 dólares por una mesa de diez. Para aquellos con menor presupuesto se ha organizado ese mismo día la gala "La Luz", fiesta para 400 personas que por 125 dólares por cabeza ofrece tapas, sangría y unos mojitos a los devotos.
Con una capacidad para 3.000 personas, el nuevo templo atenderá las necesidades de la mayor archidiócesis católica en Estados Unidos, con 4,5 millones de fieles. Este lunes, fueron atravesadas las puertas de bronce de 25 toneladas diseñadas para el templo por Robert Graham, para que el cardenal Robert Mahony se dirigiera en procesión hacia el altar de mármol rojo para el bautizo oficial de este templo. La ceremonia duró tres horas y asistieron más de 500 curas, 65 obispos, arzobispos y cardenales además de unos 600 feligreses invitados por sus diferentes congregaciones así como aquellos que han hecho posible la construcción del templo con sus donaciones.
La celebración reflejó también el color de la comunidad de Los Ángeles, al ritmo de tambores nigerianos y escoceses, cantos en inglés y vietnamita además de un manto para el altar con tejidos hispanos, afroamericanos, asiáticos y caucásicos.
A la misa de consagración le seguirá un servicio ecuménico el 4 de septiembre al que se unirán tres días más tarde dos galas benéficas que darán a conocer a todo el mundo este templo de oración. En ellas los feligreses podrán cenar y beber, agasajados con figuras de Lladró, mientras exploran más de cerca el trabajo de los artistas que han hecho posible este templo, todo ello a un precio que ronda los 1.000 dólares por persona a los 25.000 dólares por una mesa de diez. Para aquellos con menor presupuesto se ha organizado ese mismo día la gala "La Luz", fiesta para 400 personas que por 125 dólares por cabeza ofrece tapas, sangría y unos mojitos a los devotos.
