L D (EFE)
El mexicano César Saldívar (crítico de arte y cine además de fotógrafo) ha realizado varias exposiciones fotográficas, la última de ellas hace dos meses en el metro madrileño y con el apoyo de la Comunidad de Madrid, bajo el título "Luz natural" y con treinta y un desnudos integrales de actores españoles actuales como contenido.
"A Tristán lo he dirigido con mi cámara de fotos y he viajado con él en el tiempo, hicimos sesión inspirada en un hombre primitivo que se desenmascara. Provoqué su habilidad de metamorfosis. Y en el caso de Julieta Serrano, fue su primer desnudo en setenta años, y le pusimos mucho humor", explica el autor, quien recordaba también el homenaje al cine mexicano realizado con Cayetana Guillén Cuervo o los exteriores con Cristina Brondo en Barcelona.
Desde el punto de vista del estilo y desde el punto de vista del espíritu que ha animado el libro, el autor y productor de la obra explica que el denominador común en todas las sesiones de fotos ha sido la ausencia de pantallas u otros medios de artificio.
"No hay otro libro centrado sólo y exclusivamente en desnudos de actores y actrices, esta obra sentará un precedente" señala, y reivindica la espontaneidad de la obra, lograda porque ha conseguido "seducir a los actores trayéndolos a la fotografía, donde ellos sienten que tienen poco permiso, porque el actor se desnuda en el cine, pero no ante un fotógrafo, le gusta interpretar, pero no mostrarse a sí mismo".
"A Tristán lo he dirigido con mi cámara de fotos y he viajado con él en el tiempo, hicimos sesión inspirada en un hombre primitivo que se desenmascara. Provoqué su habilidad de metamorfosis. Y en el caso de Julieta Serrano, fue su primer desnudo en setenta años, y le pusimos mucho humor", explica el autor, quien recordaba también el homenaje al cine mexicano realizado con Cayetana Guillén Cuervo o los exteriores con Cristina Brondo en Barcelona.
Desde el punto de vista del estilo y desde el punto de vista del espíritu que ha animado el libro, el autor y productor de la obra explica que el denominador común en todas las sesiones de fotos ha sido la ausencia de pantallas u otros medios de artificio.
"No hay otro libro centrado sólo y exclusivamente en desnudos de actores y actrices, esta obra sentará un precedente" señala, y reivindica la espontaneidad de la obra, lograda porque ha conseguido "seducir a los actores trayéndolos a la fotografía, donde ellos sienten que tienen poco permiso, porque el actor se desnuda en el cine, pero no ante un fotógrafo, le gusta interpretar, pero no mostrarse a sí mismo".
