
Cine, televisión, novelas, obras de teatro, radio y sí, cómics. Por supuesto que hay cómics que tratan o en este caso reformulan la famosa historia de El Hombre Invisible de H. G. Wells publicada en 1897. La historia, de sobra conocida: un científico brillante que encuentra la fórmula para hacerse invisible. Como he dicho antes, lo hemos visto en el cine durante décadas y en otros formatos, pero hoy os traemos a nuestra sección una nueva versión de esta historia firmada por el guionista y dibujante Jeff Lemire.
Nadie de Lemire, publicada ahora por Astiberri, nos trae una nueva versión ágil y muy interesante sobre el hombre invisible. Jeff, que en este caso hace guionista y dibujante, nos llevará al pequeño pueblo de Large Mouth donde un extraño hombre repleto de vendas que tapan su cuerpo se instalará allí para olvidar el pasado. Esa es su idea, sin embargo, el pueblo, Lengua Grande en español, no tiene ese nombre por casualidad y cuando este extraño hombre quiera tranquilidad, la pequeña población de este lugar se verá superada por la curiosidad y el miedo a lo desconocido.

Antes de visibilizar esta reseña, vamos con el apartado técnico: guion, dibujo y color por Jeff Lemire, editorial Astiberri, rústica tapa blanda, 144 páginas y un precio de 18 euros.
Vamos con la reseña
Reflexiones visibles con el hombre invisible
Más allá del argumento y del guion que aquí plantea Jeff Lemire, lo que más poso te deja una vez has leído este ‘Nadie’ son las reflexiones que se dejan en el aire constantemente. Durante todo el recorrido de la historia Lemire te va dejando pinceladas y valoraciones veladas sobre cómo es el ser humano cuando tiene delante algo que no conoce al 100%. Y más en un pueblo. Aquellos que tenemos la infinita suerte de tener un pueblo al que ir en verano o los fines de semana sabemos que cualquier cosa que hagas, si alguien te ve, todo el pueblo es consciente de ello antes de que acabe el día. Y si eres nuevo en el lugar, todo el mundo se girará para seguir tus pasos e intentar averiguar todo sobre ti, incluyendo tu pasado.

En este pueblo llamado Large Mouth, nuestro hombre invisible vivirá todo esto en primera persona. En un lugar en el que quiere ser Nadie acabará siendo inicialmente el tema de conversación de todos los vecinos. Eso lo retrata a la perfección Lemire con conversaciones entre los habitantes del pueblo, charlas de taberna y la figura de varios personajes secundarios que, desde el principio, pondrán todos sus prejuicios encima de la mesa para mirar mal a este científico que prefiere pasear solo y quedarse en su Motel, que salir e interaccionar con sus vecinos. Además, Lemire introduce al personaje de Vickie, una joven curiosa que lejos de rechazar lo nuevo, tiene curiosidad por conocer y entender a su nuevo amigo, el cual tirará del apoyo de esta joven para sostenerse en sus peores momentos.
El ejercicio que hace Lemire en la narrativa es tremendamente ágil. Son 144 páginas que se pueden leer de una sentada ya que en muchos momentos se juega más con la fuerza de las imágenes que con el texto. Unas imágenes marcadas por el misterio de la inexpresión del personaje principal. Griffen está totalmente cubierto de vendas y nunca sabes qué expresión tiene en el rostro. Eso combinado con el uso del azul, negro y blanco le otorga un halo de misterio a este cómic que se adapta perfectamente al estilo de historia que quiere contar. Los primeros planos de Griffen dejan al lector tirar de imaginación para saber qué se esconde detrás de las vendas.
Os dejo varios ejemplos de este dibujo:


Por otro lado, Lemire rinde homenaje a las grandes historias de terror del pasado y lo hace con portadas homenajes a personajes como Frankestein, el Hombre Lobo o Drácula, dando así a entender que su idea con este cómic es, más que contar una nueva versión de El hombre invisible, una reformulación de lo ya conocido tirando de un contexto rural muy habitual en territorio norteamericano.
Conclusión: es importante destacar que no es una mera adaptación al cómic o una versión casi calcada de la obra de H. G. Wells. Es más un homenaje con reformulación que una versión copiada. Eso sí, coge lo bueno de la historia, eso es indudable. Lectura interesante y reflexiva que sigue demostrando que Lemire no te firma, ni mucho menos, obras aburridas o sin contenido. Lemire acierta con este Nadie tanto en guion como en ambientación. Si gustan, disfruten de la lectura.

