
Entramos en terreno Alex Ross y eso conlleva que haya amantes de su estilo y odiadores profesionales del mismo. Es un hombre que desata ese tipo de reacciones con su estilo fotorrealista. Para unos, Alex consigue que muchos lectores disfruten de un paseo visual perfecto lleno de lienzos en formato museo. Para otros, su dibujo es estático y no consiguen meterse en las historias que propone porque lo ven más como un artista que pinta retratos y no relatos. Yo estoy en el primer grupo, lo reconozco. A mí me parece que Ross se sale de lo convencional con un estilo propio y cada cosa que cuenta, aparte de estar habitualmente bien acompañado por los guionistas, tiene el plus de ver algo que se sale de lo tradicional. Su obra me apasiona y por eso este contundente tomo de 400 páginas con una recopilación de historias cortas sobre los superhéroes de DC más importantes estaba marcado en rojo en mi lista de lecturas.

Antes de seguir con la reseña, vamos con el apartado técnico: guion de Paul Dini, dibujo de Alex Ross, 400 páginas, editorial ECC, cartoné tapa dura, contiene Superman: Peace on Earth, Batman: War on Crime, Shazam! Power of Hope, Wonder Woman: Spirit of Truch, JLA: Liberty and Justice, JLA: Secret Origins USA y un precio de 50 euros.
Vamos con la reseña
La humanidad de cada superhéroe en historias cortas
Muchos de ellos no son ni siquiera humanos, como por ejemplo Superman, pero si algo hay que destacar de la esencia de este cómic es el reflejo del corazón y el alma que se esconden bajo estos superhéroes que, como el propio nombre del cómic indica, son los mejores superhéroes del mundo. Esa esencia la veremos y conoceremos a través de las historias cortas de cuatro personajes míticos de la factoría DC y otras dos que tienen como objetivo presentar a La Liga de la Justicia en su creación y en una de sus aventuras.

Los cuatro personajes con un tratamiento más personal e individual son Superman, Batman, Shazam y Wonder Woman. Los cuatro, a través de un formato muy parecido al de los libros de los más pequeños de la casa, con pequeñas acotaciones y explicaciones sin diálogos, nos darán a conocer parte de su personalidad. A Superman por ejemplo le veremos intentando luchar de una vez por todas contra el hambre en el mundo. Batman se verá reflejado en un niño que rozará la delincuencia al perder a sus padres. Shazam se volcará en la ayuda de niños enfermos. Y Wonder Woman vivirá en primera persona el amor por la guerra que parece tener inherente el ser humano.
En estas historias, Paul Dini mostrará su propia versión de la esencia de cada una de estas leyendas y los colocará en situaciones cotidianas del día a día de la humanidad que se salen de los típicos problemas o villanos a los que tienen que enfrentar Superman y cía. Eso justo es lo que le da un plus más al cómic, el situar a grandes nombres, hombres y mujeres, en el contexto de los problemas reales del ser humano. Dentro de estas situaciones, que los superarán en muchos aspectos, conoceremos otro aspecto más del ADN de cada uno de ellos. Aunque uno no sea humano puede tener mucha humanidad, a fin de cuentas.
A mí me este cómic y este formato me ha gusto mucho y creo que ha sido sobre todo por ese modo de colocar a superhéroes en un contexto que les supera. Aunque Clark Kent viva el día a día de los ciudadanos protegiendo su identidad bajo sus gafas, su piel de acero evita que pueda comprender al 100% el dolor de los más vulnerables. Lo mismo pasa con Wonder Woman y Shazam cuando se enfrentan a los mayores problemas de nuestra sociedad como la guerra y las enfermedades. Hablamos de problemas de verdad, que no son blancos o negros sino grises y ahí radica la magia de esta narración.
A nivel de dibujo... Alex Ross, señoras y señores. Una imagen vale más que mil palabras y es una delicia ver su estilo acoplado a las características de cada héroe, incluyendo sus ciudades y orígenes. Metrópolis, Gotham, Temiscira... Cada uno con sus tonos y ambientes habituales que les han hecho famosos. Os dejo varios ejemplos:


La edición de ECC permite además que puedas afrontar el tomo como un todo para leer del tirón o como lectura esporádica. No hay interconexiones en las historias, algo que puede hacer que cada semana o cada día leas cada episodio con tranquilidad. El tamaño a su vez realza más el dibujo de Ross y convierte cada escena en un cuadro de museo en el que detenerse para apreciar cada detalle.
Conclusión: si te gusta Alex Ross y su estilo, es una compra con cero riesgos. Se adapta a todo tipo de lectores y sirve tanto de picoteo con estos personajes como para buscar un nuevo enfoque sobre ellos. Un lectura más que recomendable. Si gustan, disfruten de la lectura.

