Kevin de la Torre es el último hombre bala que queda en España. Lleva toda la vida dedicada al circo y desde hace siete años recorre España como hombre bala. Para Kevin Dola, su nombre artístico, "tienes que ser consciente y estar preparado para el impacto, mantener el vuelo, el giro para caer de espaldas, rebotar en la red, hacer un medio mortal hacia atrás, para amortiguar el golpe, porque si no puedes atravesar la red".
Una profesión arriesgada y con un cañón único, de 1954 y construido por un relojero suizo. Esta disciplina requiere una preparación meticulosa para casi tres segundos de vuelo.

