
Si algo caracteriza esta etapa del Castigador con Ennis y Dillon como principales baluartes es que básicamente tenemos historias cortas sin un hilo conductor central y que se pueden leer como lecturas amenas, divertidas y autoconclusivas. Todo sin un argumento principal escondido detrás de cada capítulo o de cada arco. Y no es nada malo encontrarte con un material así cuya principal función es sacar el lado más macarra, salvaje y violento de un personaje. Por eso le estamos dedicando tanto tiempo en este sección y así seguiremos haciéndolo siempre que valga la pena. De momento, spoiler, lo vale.

Este cómic en concreto llamado SOAP son en realidad 3 historias simples. Dos cortas de una sola grapa y la más importante en el centro de ambas dividida en cuatro partes. Sinceramente la que más vale la pena es precisamente la más larga porque en la primera simplemente veremos al Castigador siendo solapado por Elektra a la hora de asesinar delincuentes y en la última una especie de historia de origen de este desastroso policía llamado Soap, el cual hace las veces de secundario en esta etapa. Las dos son divertidas, pero poco más.
Como lo mejor está en el arco largo llevado a un western con tintes homófobos, me voy a centrar en reseñar esa parte que es la más destacada. Eso sí, antes de llenarnos las botas de arena, vamos con el apartado técnico del cómic: guion de Garth Ennis, dibujo con Steve Dillon, Tom Mandrake, Cam Kennedy, cartoné tapa dura, editorial Panini, contiene Marvel Knights: The Punisher 27-32, 152 páginas y un precio de 21 euros.
Vamos con la reseña
Ennis vuelve a lanzar dardos con sus historias
Si algo hace bien Garth Ennis es usar la sátira para meter palos necesarios a la sociedad. Algunas veces acierta y otras no, pero su paso por personajes como Predicador, John Constantine o este Castigador han dejado infinidad de críticas sociales que nos han hecho soltar una carcajada a la vez que nos han hecho pensar. Por eso es tan bueno Ennis y por eso, personalmente, le tengo tanto aprecio a sus historias y a sus personajes.

En este caso, Ennis usa un arco de género western para hablar de tráfico de armas y homofobia. Nos llevará a un pequeño pueblo de Texas donde la ley reside en un Sheriff homosexual que, entre otras cosas, lidia a diario con una banda de traficantes de armas. Frank Castle hará acto de presencia para ver qué está pasando por allí, sin embargo, la cosa no quedará en una simple intervención del Castigador. A través de esta historia, Ennis suelta varios dardos sobre la homofobia en lugares como Texas y la impunidad con la que muchas veces se habla de la venta y tráfico de armas.
El arco es simple y a la vez eficaz. Ennis, por momentos, deja al Castigador como un secundario de lujo y centra todo en lo irónico que es que este Sheriff gay sea la ley en un pueblo en el que, a priori, su orientación sexual sería tachada de depravación. Y es ahí donde entra la figura de un predicador que se dedica a hacerle la vida imposible al Sheriff por considerarle prácticamente el demonio. Todas esas interacciones tienen la marca de las conversaciones de Garth Ennis y el cómic gana en profundidad con eso sin olvidar que la acción es obligada siempre y cuando hablamos del Castigador. Tendremos tiros, asesinatos, armas, bazocas etc etc etc. Eso sí, lo más importante que cuenta Ennis está en el trasfondo de la historia. A toda esta situación se unirá la relación que guarda el Sheriff con la traficante reina de todo este asunto y que acabará desencadenando una guerra cruel con el Castigador de por medio.
Como he dicho antes, esta cabecera del Castigador es para leer un rato, disfrutar, pensar y a otra cosa. Breve, pero intenso, por resumirlo de alguna forma. Ahora bien, advertencia sobre este tomo. Aunque sea el Castigador de Garth Ennis y Steve Dillon aquí hay mucho Ennis y poco Dillon. Solo la última grapa sobre el origen e infancia del policía Soap es dibujada por Dillon y eso hace que si solo vienes a este tomo por ver su apartado visual te lleves un chasco. Es el tomo que menos Dillon tiene y eso, a mi entender, baja el nivel. Tom Mandrake y Cam Kennedy aparecen en su lugar en dos de los tres arcos.
Os dejo ejemplos del dibujo:


Conclusión: tomo en la línea de los anteriores aunque sin mucho Steve Dillon. La mejor historia es la central con un toque Western y con mucha crítica made in Ennis. Si sigues esta cabecera te gustará. Si quieres picar algo del Castigador de Ennis y Dillon quizá te recomendaría más los tomos anteriores. SI gustan, disfruten de la lectura.