
Ostfront/Westfront. Este es el nuevo cómic bélico por el que ha apostado Cartem Cómics para traer a nuestro país. Dos álbumes franceses integrados en el mismo tomo con Fabrice Le Hénanff como autor completo.
Vamos primero con el apartado técnico del cómic: guion y dibujo con Fabrice Le Hénanff, tapa dura y un precio de 32 euros.

Ahora sí entramos en batalla con la reseña
Dos frentes, muchas historias
Dos frentes de la Segunda Guerra Mundial. Stalingrado en el parte oriental y en la occidental, Berlín. Lo primero que quiero elogiar es el tremendo trabajo de documentación del autor dramatizando a personajes reales para darles ese punto necesario y trasladar de manera acertada una obra así a la ficción histórica. Esa es la clave de ambos álbumes, la precisión documental.
Por un lado nos metemos de lleno en la batalla de Stalingrado desde el punto de vista de los alemanes. Se inicia esa famosa y lenta guerra de desgaste en la que sobrevivir ya no era cuestión de esquivar balas o cañonazos sino sobrevivir a la falta de recursos. Hitler no quería dar un paso atrás y todo ello lo sufrieron los soldados. Si cambiamos de lado el cómic, nos vamos a territorio alemán. Conoceremos, entre otros, a un joven bretón que cuenta su experiencia pasada en el Berlín ocupado. Ojo, aquí también se habla de los horrores del ejercito rojo incluyendo asesinatos, violaciones y tremendos abusos de poder carentes de humanidad.

En ambas historias las tramas se centran en los sucesos que acontecieron a los soldados que estaban en primera línea o a los generales que lo veían todo desde la lejanía. Varios puntos de vista que nos hacen ver cómo es la toma de decisiones cuando te juegas la vida y cuando lo ves desde la seguridad de un despacho o un cuartel. A través de veteranos y jóvenes veremos el horror de los nazis y también del ejército rojo.
Pese a estar contado desde el punto de vista de los alemanes en su mayor parte, no se blanquea ni se suaviza nada. Se muestra el horror nazi y todo aquello que nunca debe olvidarse para aprender de ello incluso hoy en día.
El dibujo es de estilo fotográfico y el color, según he podido averiguar, está muy influenciado por la madera donde el autor pintaba sus obras. Eso le da un toque añejo y característico que hace que sea más fácil meterse dentro de estas dos batallas. Eso en la parte de Stalingrado, pero en la de Berlín hay cambios en el estilo. Os dejo ejemplos de ambas para que notéis lo que digo:


En cuanto a la edición, muy cuidada, como siempre con Cartem. Papel poroso, buenos acabados y sobre todo el toque de dividir el tomo en dos partes en la que cada una está colocada en un orden diferente. Si quieres pasar de un frente al otro tendrás que dar la vuelta al tomo. Además incluye un glosario de datos y términos que nos ayudan a entender mucho más las conversaciones entre personajes.
Conclusión: un tomo muy bien documentado y perfecto para amantes de la Segunda Guerra Mundial. Muy técnico y muy complejo, hecho que refuerza el tipo de lector al que va dedicado y, en mi opinión, deja fuera a aquellos que sean más de lecturas ligeras y descomprimidas. Si gustan, disfruten de la lectura.

