
Robert Nathan (1894-1986), el escritor favorito de F. Scott Fitzgerald, asombró con este relato entre lo fantástico y lo romántico, en torno al misterio de la inspiración creativa. Publicada originalmente en 1940, la novela Retrato de Jennie está considerada un clásico de la literatura. Esta nueva edición, en tapa dura, es muy bonita, con ilustraciones de Elena Ferrándiz. Nathan es autor también de la novela La mujer del predicador.
En España, es más conocida la versión cinematográfica. La película es de 1974, dirigida por William Dieterle y producida por O’Szelnick, con Jennifer Jones, Joseph Cotten, Ethel Barrymoore y Lilian Gish en el reparto.
La novela es un drama romántico con tintes fantásticos. Está ambientada en Nueva York, en 1938, aunque está escrito desde el recuerdo. Eben Adams es un joven pintor que ha perdido la inspiración y está cansado de sus constantes apuros económicos. Un atardecer de invierno, mientras pasea por Central Park, se sorprende al encontrar sola a una misteriosa niña vestida de un modo anticuado, Jennie. Surge una atracción especial entre ambos.
Es realista, nada de onírico, y hay un ambiente cotidiano pero a la vez algo misterioso, de sueño, como una niebla, con referencia a otro tiempo. Ella canta una cancioncilla: "De donde vengo, nadie lo sabe. A donde voy, todo va. El viento sopla, todo fluye y nadie lo sabe".
Es una historia romántica entre dos personajes que viven en series temporales distintas. El tema secundario es el sufrimiento del artista, que busca su propia voz. Asimismo, aparece el silencio de Dios: "Nos espera el misterio y la muerte". Tiene un estilo literario muy influido por la pintura, con mucha alusión a colores cambiantes de las estaciones.
Aparece el misterio platónico del amor, la "media naranja", dos personas unidas por encima del tiempo. Curiosamente, a ninguno de los dos les gusta su tiempo. De hecho, él pinta contra el tiempo. En su retrato, ve el pasado: lo atemporal, lo eterno de las mujeres. Tiene que ver con el "dèja vu": la sensación de conocer ya lo que has visto por primera vez.

La principal tesis de la novela es: "La primavera llega un año tras otro, había dicho ella, y mañana es siempre. Cuando al fin ya no haya mañana, recordaré el ayer. Ayer es siempre también" (pág. 110). "El pasado no queda atrás: está a nuestro alrededor" (pág. 120). Es igual que el comienzo de los Cuatro cuartetos de T.S.Eliot: "El tiempo presente y el tiempo pasado están quizá presentes en el tiempo futuro".
La novela deja abierto el misterio y no es igual que el final de la película: "Todo lo que hay entre la tierra y el cielo es parte de un gran secreto general que los corazones jóvenes se susurran entre ellos" (pág. 84). "Sabemos tan poco y hay tanto por conocer... Y el tiempo se extiende infinitamente hacia todos los lados. Esta tierra, este océano, el pequeño momento que es la vida no tienen significados por sí mismos. Ayer es tan real como hoy, sólo que lo olvidamos" (pág. 137).
La lección final es la aceptación de la vida: "Lo sabía... Está bien".
Robert Nathan: "RETRATO DE JENNIE", ilustrado por Elena Ferrándiz, ed. Avenauta, Sevilla, 2021, 153 págs, 20’50 euros. ISBN: 978-84-123541-3-3
