

El escritor y colaborador de Libertad Digital José María Marco ha presentado en Es la mañana de Federico su nuevo libro, Después de la nación. La democracia española de 1978 (Ed. Ciudadela), en el que explora el futuro de la singular configuración política de España. En este ensayo, Marco parte de la pregunta acerca de la posibilidad de construir una democracia sin nación, un "experimento" que considera que los españoles pusimos en marcha con el pacto constitucional de 1978.
El escritor sostiene que la idea de nación quedó desacreditada por la dictadura y las élites dirigentes se propusieron alejar el nuevo régimen de cualquier referencia nacional. Además, la revolución que barrió Occidente en aquellos mismos años quiso dejar atrás todo lo relacionado con la autoridad y la trascendencia, muy en particular la nación. "La Constitución refleja un estado de ánimo de consenso y diálogo, pero también refleja algo muy propio de la época, la puesta entre paréntesis de algunas cuestiones fundamentales referidas a las tradiciones, la autoridad, la religión y la nación", ha asegurado Marco en esRadio. "La tesis principal es que los constituyentes ponen entre paréntesis la nación española, la dejan apartada. De ahí surgen los estados de las autonomías y la desaparición de los símbolos, de la idea de la nación en la educación y del idioma", ha añadido.
Marco ha insistido en que la Constitución pone entre paréntesis la nación "para que los nacionalistas se integren" y lo que acaba ocurriendo es que "el sistema está hecho para los nacionalistas y no para los españoles". "Esa es la clave", ha continuado, que "en la España constitucional caben los nacionalistas, los separatistas y otras cosas peores, pero los españoles que se sienten españoles están excluidos. Muchas veces censurados y marginados. No es natural". Síntoma de ello, ha destacado también Federico, es que nuestro idioma común se denomine castellano y no español.
Mientras la nación española estaba sumergida, las "nacionalidades se han ido construyendo delante de todos y con el dinero de todos", lo que ha desembocado en la existencia de "la nación catalana y de la nación vasca" mientras que la española ha pasado a no tener "elementos de confrontación sensata".
"Hay que volver a pensar el pacto constitucional. Hace falta un replanteamiento de las grandes fuerzas políticas nacionales", ha asegurado Marco. "Necesitamos una vuelta a un consenso que no partiera de los presupuestos del 78 o, por lo menos, los rectificara profundamente", añadió.
El escritor y colaborador de Libertad Digital cree que una parte muy importante de la opinión público, y en particular, los jóvenes, entienden que "sin nación no se puede conseguir una democracia". "Nos hemos quedado sin nación y nos estamos quedando sin democracia". El libro habla de la necesidad de reanudar un pacto entre partidos para llegar a un nuevo acuerdo que permita enfrentarse a los nacionalistas. Se tiene que considerar la nación española como el tronco de la Constitución. La nación es lo fundamental", ha asegurado.