
Los primeros años de Juego de Tronos sorprendieron a la audiencia por lo explicito no solo de sus escenas de violencia, sino de sexo. Su precuela, La Casa del Dragón, cuya segunda temporada acaba de estrenarse en Max, no quiere quedarse atrás y una de sus protagonistas, la actriz Olivia Cooke, ha descubierto una "brutal" escena sexual que terminó siendo eliminada del montaje.
La actriz que interpreta a Alicent Hightower aseguró que Ryan Condal y los responsables de La Casa del Dragón decidieron cortar la escena ya grabada por ser "animal" y "extremadamente gráfica". "Era realmente bestial, no hermosa, pero fue muy divertido grabarla", desveló en la revista Elle.
Se trataría de una escena "literalmente carnal" que sin embargo, no aportaba nada nuevo a la narración. "La verdad es que no estoy de acuerdo, pero claro, él tiene la última palabra", dijo en referencia al showrunner Ryan Condal.
La actriz británica bromeó con el hecho de que no guarda rencor a nadie y con la posibilidad de que los seguidores de la serie puedan ver finalmente la escena como una toma falsa o extra en algún DVD. "Me alivia cuando la historia hace hincapié en la sexualidad de mi personaje, muestran a Alicent siendo complacida, algo increíble y que no parece gratuito", dijo en la entrevista, subrayando que forma parte de "contar la historia".
En esta segunda temporada, el personaje de Alicent mantiene una relación muy apasionada con Crismón Cole, interpretado por Fabien Frankel. Pese a que la escena citada por Cooke permanecerá oculta, habrá otras que muestren la intimidad entre ambos en esta segunda temporada.
La actriz conocida también por Doctor Who abunda en la necesidad o no de escenas de sexo en la serie. "¿Estás representando los libros o estás diluyéndolos para representar nuestra época? Creo que nuestro trabajo representar los libros de manera veraz y honesta, tal como fueron escritos".