
El alcalde de Zalamea, obra cumbre del teatro español escrita por Pedro Calderón de la Barca, es la primera producción de José Luis Alonso de Santos como director residente de Teatros del Canal. El autor visitó Es la mañana de Federico para hablar del montaje. "En la historia de la vida siempre ha habido poderes enfrentados. Como el ser humano, los poderes no son ni buenos ni malos. Debe haber unos valores por encima que son los que se tienen que imponer", aseguró en los micrófonos de esRadio.

La obra comienza con las tropas españolas al llegar al pueblo extremeño de Zalamea de la Serena camino de Portugal, en el siglo XVI. El capitán Don Álvaro, es alojado en la casa del labrador rico de la localidad, Pedro Crespo – interpretado por Arturo Querejeta-, a cuya hermosa hija Isabel secuestra y viola. El montaje, que permanecerá en cartel hasta el 13 de octubre, plantea cuestiones actuales como el abuso de los poderosos y de la mentira, la dignidad de cualquier ser humano y el uso de las leyes en beneficio propio.
"En el presente hay una destrucción de los valores, por encima de quien los representa", consideró Alonso de Santos. La obra está teniendo una acogida extraordinaria porque, dice su director, "la historia de los valores siempre interesa y siempre interesará al ser humano". "El lenguaje arrastra esos valores, es absurdo intentar destruir el lenguaje y esos valores. Los que lo hacen, únicamente se destruyen a ellos mismos", añadió.

"Algunos se empeñan en decir que la conciencia, la opinión, la dignidad o el sentido de la honradez no están de moda", consideró Alonso de Santos.
El director se ha encargado de adaptar la obra al lenguaje actual. "Hice un puente con el lenguaje, hay ajustes. He hablado mucho con Calderón a esas horas en las que no duermo. Ha sido mi gran consejero y me ha dicho ‘Calderón eres tú, haz lo que puedas’, defendiendo el límite al poder, la dignidad, la honradez y la conciencia", concluyó.

Para Andrés Amorós, crítico literario y director de Música y Letra, la adaptación de José Luis Alonso de Santos debería ser de obligada visita para los estudiantes, recomendada para cualquiera que le guste el teatro clásico bien hecho.