
El acuartelamiento García Aldave, sede de la IV Bandera del Tercio Duque de Alba 2º de La Legión, es el escenario este viernes de la emotiva despedida de Álvaro García Jiménez, fallecido en el accidente ferroviario de Adamuz. La capilla ardiente se ha abierto a los ciudadanos a media tarde, permitiendo brevemente el acceso a los medios, antes del acto militar previsto para este sábado en el mismo recinto donde el joven servía a España.
El Ejército de Tierra reaccionó con celeridad a la tragedia, siendo la primera institución en mostrar públicamente su dolor tras confirmarse el fallecimiento el pasado jueves. A través de sus canales oficiales, el estamento castrense trasladó sus "más sentidas condolencias" a los familiares y allegados del capitán enfermero, mostrando su "apoyo y cercanía" en estos difíciles momentos.
El militar ceutí, de 32 años, viajaba en el convoy siniestrado junto a una compañera de armas, también enfermera y natural de Ronda. La joven, destinada en la base de Viator, permanece ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un centro hospitalario andaluz donde lucha por su recuperación.
Álvaro García era natural de Ceuta, ciudad donde completó su formación académica en el Campus Universitario de la Universidad de Granada antes de ingresar en las Fuerzas Armadas. Su vocación de servicio le llevó a unirse al Tercio Duque de Alba 2º, una de las unidades más emblemáticas de La Legión.
Las muestras de dolor se han sucedido en las últimas horas. Tanto el Colegio de Enfermería como el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), donde trabaja la madre del fallecido, han expresado su pesar. Asimismo, la Ciudad Autónoma y la Delegación del Gobierno se han sumado al luto por la pérdida del joven militar.
