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FC BARCELONA

Rochemback, presentado como jugador azulgrana

Fabio Rochemback, un joven centrocampista de 19 años, ojos claros, pelo corto y rizado, carácter introvertido y de ascendencia germana, se ha convertido en el decimoséptimo futbolista brasileño en vestir la camiseta del Barcelona. Es el segundo refuerzo del Barcelona de cara a la próxima temporada, después de la presentación del francés Philippe Christanval.

L. D.- Nacido en Soledade, una pequeña localidad de 30.000 habitantes de Río Grande do Sul, Rochemback ha pasado en tan sólo un año de debutar en la máxima división brasileña con el Internacional de Porto Alegre a fichar por uno de los clubes más importantes del mundo.

En los últimos meses, ha vivido muy deprisa. De su bautismo como jugador profesional, pasó a ser elegido "Mejor jugador" del Campeonato Sudamericano sub-20. En aquel torneo marcó cuatro goles y ello le valió vestir la primera camiseta de la 'canarinha' hace tan sólo un mes, donde debutó ante Canadá en la Copa Confederaciones y, de ahí, al Camp Nou.

Una ascensión tan meteórica, cuando todavía se es un adolescente, es difícil de asimilar, pero no para este chico mentalmente centrado, muy familiar y que asegura que no le gusta beber, fumar ni salir de noche.
Por eso a nadie le extraña que, cuando Fabio Rochemback salta al terreno de juego, sea capaz de hacer kilómetros y kilómetros sin parar. Sus 182 centímetros de estatura y sus 82 kilos de peso son el envoltorio ideal para este futbolista dotado de un físico imponente.

Tanto como interior diestro así como centrocampista de contención, el nuevo jugador azulgrana desarrolla todas sus virtudes al servicio del equipo. No es jugador creativo, ni tampoco un goleador, sino un futbolista disciplinado tácticamente (tal vez la sangre germana que corre por sus venas tenga algo que ver), no exento, sin embargo, de una más que aceptable técnica.

Sin embargo, Fabio Rochemback no es sólo un centrocampista defensivo. Domina el juego con ambas piernas y su potente disparo asegura varios goles por temporada, la mayoría de ellos espectaculares trallazos desde fuera del área.

Todas estas virtudes en su juego le han hecho merecedor de ser considerado el heredero natural de Carlos Dunga, uno de los centrocampistas brasileños más carismáticos de los últimos años y que fue campeón del mundo con su país en Estados Unidos, torneo en el que brilló especialmente otro ex azulgrana, el genial delantero Romario de Souza.

Si su rendimiento es el esperado, Rochemback pasará, como mínimo, las cinco próximas temporadas en la Ciudad Condal (el Barcelona ha pagado al Internacional de Porto Alegre 2.430 millones para contratar sus servicios), donde coincidirá con otro joven valor brasileño: el centrocampista del Cruzeiro Geovanni Debeirson.

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