L. D. / Agencias.-
"Si tuviera que escupir nuevamente en la cara a Roberto Carlos lo haría porque él, durante el partido, me mostró los testículos y me habló mal de mi país", ha subrayado Chilavert en declaraciones a una radio paraguaya donde ha reiterado que lo repetiría "mil veces".
El incidente con Roberto Carlos se producía al finalizar el partido que Brasil le ganaba a Paraguay por 2-0, el pasado 15 de agosto en Porto Alegre, como corolario de una serie de cruce de palabras registradas en los días previos y del que había participado el propio seleccionador brasileño, Luiz Felipe Scolari, quien había descrito a Chilavert como "un gordo de 250 kilos".
Durante el encuentro, Roberto Carlos y Chilavert se habían intercambiado gestos hasta que al final ambos se acercaban y se producía el escupitajo, que fue filmado en primer plano por la televisión. Pese a todo, Chilavert califica de "dura e injusta" la sanción que le ha impuesto la Comisión Disciplinaria de la FIFA a raíz de la denuncia presentada por Roberto Carlos y la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).
De hecho, el portero considera como "doble" el castigo porque, según sus palabras, "me han obligado a viajar 15 horas desde Francia (milita en el Estrasburgo) para unirse a sus demás compañeros en Venezuela". "Me llama mucho la atención que les moleste tanto mi figura", agrega Chilavert, quien ha echado más leña al fuego al manifestar que Brasil "no debía haber participado de las eliminatorias por haber adulterado la edad de sus jugadores", y en este sentido mencionaba al jugador Hiroshi, del Sao Paulo.
También ha cargado contra el presidente de la CBF, Ricardo Teixeira, al señalar que cuando "un directivo de fútbol está sometido por la justicia de su país, automáticamente esa Federación debe quedar fuera de las competencias internacionales". "Teixeira es investigado por la justicia brasileña pero Brasil igual está compitiendo. Entonces, la ley no es igual para todos", concluyó.
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El incidente con Roberto Carlos se producía al finalizar el partido que Brasil le ganaba a Paraguay por 2-0, el pasado 15 de agosto en Porto Alegre, como corolario de una serie de cruce de palabras registradas en los días previos y del que había participado el propio seleccionador brasileño, Luiz Felipe Scolari, quien había descrito a Chilavert como "un gordo de 250 kilos".
Durante el encuentro, Roberto Carlos y Chilavert se habían intercambiado gestos hasta que al final ambos se acercaban y se producía el escupitajo, que fue filmado en primer plano por la televisión. Pese a todo, Chilavert califica de "dura e injusta" la sanción que le ha impuesto la Comisión Disciplinaria de la FIFA a raíz de la denuncia presentada por Roberto Carlos y la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).
De hecho, el portero considera como "doble" el castigo porque, según sus palabras, "me han obligado a viajar 15 horas desde Francia (milita en el Estrasburgo) para unirse a sus demás compañeros en Venezuela". "Me llama mucho la atención que les moleste tanto mi figura", agrega Chilavert, quien ha echado más leña al fuego al manifestar que Brasil "no debía haber participado de las eliminatorias por haber adulterado la edad de sus jugadores", y en este sentido mencionaba al jugador Hiroshi, del Sao Paulo.
También ha cargado contra el presidente de la CBF, Ricardo Teixeira, al señalar que cuando "un directivo de fútbol está sometido por la justicia de su país, automáticamente esa Federación debe quedar fuera de las competencias internacionales". "Teixeira es investigado por la justicia brasileña pero Brasil igual está compitiendo. Entonces, la ley no es igual para todos", concluyó.
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