L D (EFE)
Su exceso de confianza y hasta cierto punto prepotencia de Sudáfrica, donde en la última vuelta cometió un fallo que permitió a su compañero de escudería, el japonés Tohru Ukawa, adjudicarse la victoria, apenas ha resentido su posición en la tabla, en la que en dos carreras ya cuenta con una ventaja de 18 puntos, de 50 posibles. La contrastada calidad de Valentino Rossi, que no pasa por unos buenos momentos en su relación con la marca japonesa Honda, está fuera de toda duda, pero el hecho de que la RC 211 V haya permitido a Ukawa ganar un gran premio y ser el único que pudo seguir el ritmo del italiano, deja claro el tremendo potencial de la moto de cuatro tiempos japonesa.
Nadie en Welkom (Sudáfrica) pudo mantener el ritmo de las cuatro tiempos de la marca del “Ala Dorada”, ni siquiera su propia moto de dos tiempos, la NSR 500, que en las manos de otro italiano, Loris Capirossi, es el único que se acerca con cierto peligro a las RC 211 V de Rossi y Ukawa, pero el salto cualitativo para darles réplica a cada gran premio es ya otro cantar difícil de entonar. Jerez es un circuito que ha visto no pocas victorias de Valentino Rossi y por las características del trazado es más que probable que la superioridad del italiano y su moto le den los metros de ventaja necesarios para sumar su segunda victoria del año, siempre y cuando un exceso de confianza del piloto de Urbino no dé al traste con esa posibilidad.
Pero en Jerez tendrá al menos tres pilotos con ganas de protagonizar la sorpresa, los “locales” Carlos Checa (Yamaha M 1) y Sete Gibernau (Suzuki GSV-R), y el italiano Loris Capirossi, el piloto más en forma de los desafortunados poseedores de motos de dos tiempos. Tanto Checa, que llega a Jerez segundo del mundial y no arroja la toalla en cuanto a las posibilidades de mejora de su Yamaha de cuatro tiempos, como Gibernau, que no ha podido sumar ni un solo punto en las dos carreras disputadas hasta la fecha, debido al negativo hándicap que representa para los pilotos de Suzuki el uso de neumáticos Dunlop, quieren que la pista andaluza sea un revulsivo para ellos. La situación en MotoGP es más o menos clara. A día de hoy, ningún piloto ni moto ha dado muestras de poder “presionar” a las Honda RC 211 V de Rossi y Ukawa, en tanto que en el resto de cilindradas las cosas son bien distintas.
El equilibrio en 250 cc es impresionante. Hasta siete pilotos se encuentran en un pañuelo de puntos -siete-, en la tabla del campeonato y de ellos sólo uno de los habituales, el italiano Marco Melandri (Aprilia), ha ganado una carrera, siendo la otra propiedad del “wild card” de Suzuka (Japón), Osamu Miyazaki (Yamaha). El circuito español debe empezar a marcar la diferencia en esta cilindrada entre los que aspiran al título mundial y aquellos que ya se dan por satisfechos con auparse al podio en alguna ocasión.
Algo semejante sucede en los 125 cc, aunque en la más pequeña de las cilindradas la cosa es, hoy por hoy, asunto de dos conocidos, el actual campeón, el sanmarinense Manuel Poggiali (Gilera) y el francés Arnaud Vincent (Aprilia), que ahora es líder provisional y ambos con una estadística envidiable, pues tanto el uno como el otro se han subido a alguna posición del podio en las dos carreras disputadas hasta la fecha.
Por las condiciones que se darán en Jerez, la réplica bien podría venirles dada por el tercer clasificado, un español, el joven Daniel Pedrosa (Honda), o alguno de los jóvenes pilotos locales que querrán cambiar la racha en la primera oportunidad del Viejo Continente.
Nadie en Welkom (Sudáfrica) pudo mantener el ritmo de las cuatro tiempos de la marca del “Ala Dorada”, ni siquiera su propia moto de dos tiempos, la NSR 500, que en las manos de otro italiano, Loris Capirossi, es el único que se acerca con cierto peligro a las RC 211 V de Rossi y Ukawa, pero el salto cualitativo para darles réplica a cada gran premio es ya otro cantar difícil de entonar. Jerez es un circuito que ha visto no pocas victorias de Valentino Rossi y por las características del trazado es más que probable que la superioridad del italiano y su moto le den los metros de ventaja necesarios para sumar su segunda victoria del año, siempre y cuando un exceso de confianza del piloto de Urbino no dé al traste con esa posibilidad.
Pero en Jerez tendrá al menos tres pilotos con ganas de protagonizar la sorpresa, los “locales” Carlos Checa (Yamaha M 1) y Sete Gibernau (Suzuki GSV-R), y el italiano Loris Capirossi, el piloto más en forma de los desafortunados poseedores de motos de dos tiempos. Tanto Checa, que llega a Jerez segundo del mundial y no arroja la toalla en cuanto a las posibilidades de mejora de su Yamaha de cuatro tiempos, como Gibernau, que no ha podido sumar ni un solo punto en las dos carreras disputadas hasta la fecha, debido al negativo hándicap que representa para los pilotos de Suzuki el uso de neumáticos Dunlop, quieren que la pista andaluza sea un revulsivo para ellos. La situación en MotoGP es más o menos clara. A día de hoy, ningún piloto ni moto ha dado muestras de poder “presionar” a las Honda RC 211 V de Rossi y Ukawa, en tanto que en el resto de cilindradas las cosas son bien distintas.
El equilibrio en 250 cc es impresionante. Hasta siete pilotos se encuentran en un pañuelo de puntos -siete-, en la tabla del campeonato y de ellos sólo uno de los habituales, el italiano Marco Melandri (Aprilia), ha ganado una carrera, siendo la otra propiedad del “wild card” de Suzuka (Japón), Osamu Miyazaki (Yamaha). El circuito español debe empezar a marcar la diferencia en esta cilindrada entre los que aspiran al título mundial y aquellos que ya se dan por satisfechos con auparse al podio en alguna ocasión.
Algo semejante sucede en los 125 cc, aunque en la más pequeña de las cilindradas la cosa es, hoy por hoy, asunto de dos conocidos, el actual campeón, el sanmarinense Manuel Poggiali (Gilera) y el francés Arnaud Vincent (Aprilia), que ahora es líder provisional y ambos con una estadística envidiable, pues tanto el uno como el otro se han subido a alguna posición del podio en las dos carreras disputadas hasta la fecha.
Por las condiciones que se darán en Jerez, la réplica bien podría venirles dada por el tercer clasificado, un español, el joven Daniel Pedrosa (Honda), o alguno de los jóvenes pilotos locales que querrán cambiar la racha en la primera oportunidad del Viejo Continente.
