L D (EFE)
Del Nido, propuesto por “Sevillistas de Nervión” -grupo que controla el 30 por ciento del capital y del que también forma parte Alés-, fue respaldado por el 73,21 por ciento del accionariado representado en la junta, que duró casi cinco horas y media, mientras que votaron en contra el 26,79 por ciento del capital. También fue elegido el consejo de administración que encabezará Del Nido, que ya ocupó temporalmente la presidencia en agosto de 1995 tras dimitir Luis Cuervas, en el que repiten José Castro, Juan Silverio, Américo Govantes y José Gandul.
Entre los nuevos consejeros también están José Manuel Gamboa, Estanislao Asián y los hijos de tres ex directivos de su etapa de vicepresidente con Cuervas: Miguel Aguilar, Manuel Vizcaíno y José María Cruz de Andrés, así como un miembro de la Federación de Peñas y otros dos designados en la propia junta. La primera decisión del nuevo consejo fue aprobar a propuesta de Del Nido la imposición de la insignia de oro y brillantes del club a Alés, que es la segunda que posee el presidente saliente, pues ya recibió una en la época de Eugenio Montes Cabezas, por lo que pidió el beneplácito de la junta para aceptarla, que le fue concedido.
El nuevo presidente destacó que se siente “la persona más orgullosa del mundo, pues desde chico quería ser presidente y lo he conseguido, y voy a poner todo mi empeño para intentar llevar al Sevilla al sitio que todos queremos que esté”, recalcó. Del Nido, que recordó a su padre, a “Manolito el panadero , un sevillista de base, y José Ramón Cisneros Palacios, mi maestro”, dijo que no le “abruma la responsabilidad” y que “no consiste en decir que la deuda es calderilla, pero es asumible”, y no prometió resultados deportivos, pero sí trabajo para “buscar soluciones para salir del atolladero económico y crecer poco a poco”.
Entre los nuevos consejeros también están José Manuel Gamboa, Estanislao Asián y los hijos de tres ex directivos de su etapa de vicepresidente con Cuervas: Miguel Aguilar, Manuel Vizcaíno y José María Cruz de Andrés, así como un miembro de la Federación de Peñas y otros dos designados en la propia junta. La primera decisión del nuevo consejo fue aprobar a propuesta de Del Nido la imposición de la insignia de oro y brillantes del club a Alés, que es la segunda que posee el presidente saliente, pues ya recibió una en la época de Eugenio Montes Cabezas, por lo que pidió el beneplácito de la junta para aceptarla, que le fue concedido.
El nuevo presidente destacó que se siente “la persona más orgullosa del mundo, pues desde chico quería ser presidente y lo he conseguido, y voy a poner todo mi empeño para intentar llevar al Sevilla al sitio que todos queremos que esté”, recalcó. Del Nido, que recordó a su padre, a “Manolito el panadero , un sevillista de base, y José Ramón Cisneros Palacios, mi maestro”, dijo que no le “abruma la responsabilidad” y que “no consiste en decir que la deuda es calderilla, pero es asumible”, y no prometió resultados deportivos, pero sí trabajo para “buscar soluciones para salir del atolladero económico y crecer poco a poco”.
