L D (Agencias)
Cada ciclo tendrá una duración de cinco días consecutivos y, entre cada uno de ellos, habrá tres semanas de descanso, por lo que el proceso global durará aproximadamente cuatro meses. La terapia será de tipo intravenoso, entre 3 y 5 horas al día, con la posibilidad de la aparición de efectos secundarios como alopecia, náuseas, vómitos o problemas musculares. El doctor Vicente Guillén, perteneciente al IVO, supervisará el tratamiento. Asimismo, el portero contará con la presencia de un miembro del club para hacer un trabajo físico específico.
César Cobián no duda del éxito: "Rotundamente, Molina se va a curar. El pronóstico de que la curación sea total, es decir, de la desaparición de todas las adenopatías, es de un 90 por ciento. Si esto es así, él se podrá incorporar a su actividad deportiva de una forma progresiva a partir del cuarto mes. Estamos contentos: volverá a jugar al fútbol". En caso de que se diese el 10 por ciento restante de probabilidad, todavía hay alternativas para salvar la situación. "Tendríamos la postura terapéutica de hacer otros ciclos de quimioterapia o, incluso, hacer una cirugía selectiva de las adenopatías", apuntaba.
Las pruebas realizadas a Molina, al que le fue extirpado el testículo izquierdo en la operación del 18 de junio de 2001, en la semana pasada indicaron que las adenopatías sólo se han extendido a la parte posterior del abdomen, sin afectar a ningún órgano vital. "La entereza y las ganas de vivir que tiene este hombre es lo más importante de todo. Nos ha sorprendido a todos", concluyó el galeno del Deportivo, muy optimista.
César Cobián no duda del éxito: "Rotundamente, Molina se va a curar. El pronóstico de que la curación sea total, es decir, de la desaparición de todas las adenopatías, es de un 90 por ciento. Si esto es así, él se podrá incorporar a su actividad deportiva de una forma progresiva a partir del cuarto mes. Estamos contentos: volverá a jugar al fútbol". En caso de que se diese el 10 por ciento restante de probabilidad, todavía hay alternativas para salvar la situación. "Tendríamos la postura terapéutica de hacer otros ciclos de quimioterapia o, incluso, hacer una cirugía selectiva de las adenopatías", apuntaba.
Las pruebas realizadas a Molina, al que le fue extirpado el testículo izquierdo en la operación del 18 de junio de 2001, en la semana pasada indicaron que las adenopatías sólo se han extendido a la parte posterior del abdomen, sin afectar a ningún órgano vital. "La entereza y las ganas de vivir que tiene este hombre es lo más importante de todo. Nos ha sorprendido a todos", concluyó el galeno del Deportivo, muy optimista.
