L D (Agencias)
Casero, que debutó como profesional en la temporada 2000, ha invertido en el trayecto un tiempo de tres horas, 19 minutos y 47 segundos, 41 segundos menos que el pelotón principal en el que estaba el hasta entonces líder el italiano Dario Frigo (Fassa Bortolo). El ciclista español ha rematado una maratoniana escapada que nació en el kilómetro 7, cuando se fue con sus compatriotas Rafael Mateos (iBanesto.com) y Juan Miguel Cuenca (Kelme Costa Blanca), pero que no aguantaron y él aprovechó para quitar las telarañas a su hoja de servicios como profesional y al mismo tiempo enfundarse la totalidad de las camisetas de la carreteras, especialmente el de líder de la general. En esta clasificación saca ahora cuatro segundos con respecto a Frigo, ganador de la primera jornada, una crono individual de 9,7 kilómetros.
La jornada comenzaba con bastante tranquilidad y con una especie de homenaje a los Jiménez, a Jose María (año 1998) y Eladio (2000), ambos del equipo iBanesto.com, vencedores de las dos ocasiones que la Vuelta a España terminó en Xorret del Catí, lugar donde se inicio la segunda etapa y en la cual se descubrió una escultura dedicada al deporte de la bicicleta. Fue un acto que sirvió para transmitir tranquilidad a la totalidad del pelotón de 136 corredores, excepto a Rafa Casero, Cuenca y Mateos, pues cuando tan sólo se llevaban media docena de kilómetros dieron un tirón que no encontró respuesta. Llegaron a tener hasta casi diez minutos de ventaja cuando tan sólo se llevaban 60 kilómetros de carrera. Una diferencia que hizo sonar la alarma en el pelotón principal, especialmente en el equipo de Frigo.
El Fassa Bortolo no dudó en avivar el ritmo para ir reduciendo esa diferencia, pues encontró con la ayuda de otros equipos que tienen como objetivo colocar en el podio final a alguno de los suyos como es el caso del Saeco, con Danilo di Luca, o el Kelme Costa Blanca, con Javier Pascual Llorente, reciente ganador de la Vuelta a Andalucía. Un trabajo que comenzó a recoger sus frutos en la segunda subida al alto de Tudons, catalogado de primera y cuya cima se encontraba a 40 kilómetros de la línea de meta. Primero neutralizaron a Mateos y Cuenca y poco después de los diez kilómetros de descenso al tercer protagonista del día: Rafael Casero. Tras la neutralización comenzaba otra carrera, pues los equipos con esprinters comenzaron a colaborar, especialmente el Colfidis del kazajo Andre Kivilev y el británico David Millar. Corredores que se defienden bien en las llegadas masivas y habían superado sin muchos agobios la montaña, los dos pasos por el Tudons y Confrides.
Los equipos Rabobank de Michael Boogerd y el Maia Milaneza de Ángel Edo avivaron el ritmo en el pelotón principal; mientras que el escapado Casero comenzaba a acusar el cansancio de los muchos kilómetros de fuga y su pedaleo comenzaba a ser un tanto irregular, como muchos altibajos, al no encontrar la combinación ideal en los desarrollos de su máquina. El tramo final no fue nada fácil, pues discurrió por carreteras cercanas al mar, con un suave viento cambiante, pero Casero, levantándose continuamente del sillín de su bicicleta supo administrar perfectamente la renta con que llegó a la última parte de la jornada. Así pues, un triunfo muy trabajado por Rafael Casero y también por sus compañeros, pues en los momentos complicados no escatimaron esfuerzos por romper el trabajo de los esprinters principalmente y que supone su primer éxito como profesional y también el primero de su equipo en la presente campaña.
Este jueves se disputará la tercera etapa, que unirá la localidad castellonense de Onda con la valenciana de Puerto de Sagunto, de 157 kilómetros y con los altos del Veo (tercera categoría), Eslida (primera) y Garbi (primera) como principales dificultades montañosas.
La jornada comenzaba con bastante tranquilidad y con una especie de homenaje a los Jiménez, a Jose María (año 1998) y Eladio (2000), ambos del equipo iBanesto.com, vencedores de las dos ocasiones que la Vuelta a España terminó en Xorret del Catí, lugar donde se inicio la segunda etapa y en la cual se descubrió una escultura dedicada al deporte de la bicicleta. Fue un acto que sirvió para transmitir tranquilidad a la totalidad del pelotón de 136 corredores, excepto a Rafa Casero, Cuenca y Mateos, pues cuando tan sólo se llevaban media docena de kilómetros dieron un tirón que no encontró respuesta. Llegaron a tener hasta casi diez minutos de ventaja cuando tan sólo se llevaban 60 kilómetros de carrera. Una diferencia que hizo sonar la alarma en el pelotón principal, especialmente en el equipo de Frigo.
El Fassa Bortolo no dudó en avivar el ritmo para ir reduciendo esa diferencia, pues encontró con la ayuda de otros equipos que tienen como objetivo colocar en el podio final a alguno de los suyos como es el caso del Saeco, con Danilo di Luca, o el Kelme Costa Blanca, con Javier Pascual Llorente, reciente ganador de la Vuelta a Andalucía. Un trabajo que comenzó a recoger sus frutos en la segunda subida al alto de Tudons, catalogado de primera y cuya cima se encontraba a 40 kilómetros de la línea de meta. Primero neutralizaron a Mateos y Cuenca y poco después de los diez kilómetros de descenso al tercer protagonista del día: Rafael Casero. Tras la neutralización comenzaba otra carrera, pues los equipos con esprinters comenzaron a colaborar, especialmente el Colfidis del kazajo Andre Kivilev y el británico David Millar. Corredores que se defienden bien en las llegadas masivas y habían superado sin muchos agobios la montaña, los dos pasos por el Tudons y Confrides.
Los equipos Rabobank de Michael Boogerd y el Maia Milaneza de Ángel Edo avivaron el ritmo en el pelotón principal; mientras que el escapado Casero comenzaba a acusar el cansancio de los muchos kilómetros de fuga y su pedaleo comenzaba a ser un tanto irregular, como muchos altibajos, al no encontrar la combinación ideal en los desarrollos de su máquina. El tramo final no fue nada fácil, pues discurrió por carreteras cercanas al mar, con un suave viento cambiante, pero Casero, levantándose continuamente del sillín de su bicicleta supo administrar perfectamente la renta con que llegó a la última parte de la jornada. Así pues, un triunfo muy trabajado por Rafael Casero y también por sus compañeros, pues en los momentos complicados no escatimaron esfuerzos por romper el trabajo de los esprinters principalmente y que supone su primer éxito como profesional y también el primero de su equipo en la presente campaña.
Este jueves se disputará la tercera etapa, que unirá la localidad castellonense de Onda con la valenciana de Puerto de Sagunto, de 157 kilómetros y con los altos del Veo (tercera categoría), Eslida (primera) y Garbi (primera) como principales dificultades montañosas.
