
Cicinho mejora poco a poco de sus problemas con el alcohol en Brasil. El exjugador del Real Madrid da detalles de su vida nocturna durante su paso por el club blanco. El futbolista ha dicho en Globoesporte que lo que le está haciendo recuperarse es el amor.
A Cicinho le costó asimilar el éxito. Antes de recalar en el Santiago Bernabéu ya hacía locuras. "Ganaba 800 reales al mes en Botafogo (300 euros) y me fui al Atlético Mineiro a ganar 7.800 (3.000). Me creía rico y pagaba 1000 reales (casi 400 euros) a mis padres. El resto del dinero me lo gastaba en fiestas".
Cuando el brasileño comenzó su andadura en el Real Madrid, donde coincidió con Beckham, Ronaldo, Roberto Carlos y Zidane, la noche le seguía tentando y se le fue de las manos: "Cuando me subí en el avión hacia Madrid se me subió la fama a la cabeza. Quería ser dueño de todo. Por ejemplo, llegaba a un bar y le pedía al camarero que abriese todo porque me lo iba a beber", ha dicho en el diario deportivo brasileño.
Lo que le hizo ver la luz a Cicinho fue cuando se orinó encima en el vestíbulo de un hotel. "Llegué al punto de orinarme encima en el mejor hotel de mi ciudad cuando estaba realizando el check-in a las tres de la mañana".
