
Un Real Madrid cada vez más coral, con cinco jugadores por encima de los 10 puntos y Begic en su mejor encuentro de la temporada con 17, pudo (80-66) con el Mapooro Cantú, un grande de Europa en otros tiempos, y sumó su tercera victoria en cuatro jornadas de la Euroliga.
El club italiano, el más laureado en Europa junto al Madrid con 10 y 14 títulos, respectivamente, y el español no se cruzaban desde que en 1991 el Cantú le ganara la final a doble partido de la Copa Korac y, desde luego, hoy dio la sensación de estar lejos del nivel de los locales y fue superado en todas la facetas, sobre todo en el rebote y la dirección de juego.
Un extraordinario Begic reapareció esta noche en el Palacio de los Deportes para con 17 puntos, 10 rebotes y 17 de valoración ser el puntal del Madrid ante el Cantú, bien secundado por Rudy, 14 puntos y 17 de nota general; Mirotic, otros 14; y Carroll y Llull, con once cada uno, mientras que en el Mapooro Aradori fue el mejor con 18 y 21 de valor.
El conjunto blanco no tardó en meter su quinta marcha y, de inicio, desbordó al azul con un parcial de 10-0 en cuatro minutos que obligó al técnico Trincheri a pedir un tiempo. A pesar de los cambios de Pablo Laso, el Cantú llegó a ponerse a uno (18-17) en el minuto 12, pero la aparición de Carroll con dos triples seguidos y la defensa y el rebote blancos dieron otro parcial de 10-0 (28-19) .
Laso optó por dar más serenidad al juego de los suyos y Draper dirigió a los blancos con Rodríguez y Llull en el banquillo. La decisión funcionó y la conexión entre Rudy, Mirotic y un extraordinario Begic dio sus frutos y los blancos se fueron hasta 19 puntos en el minuto 23 (45-26).
La tímida reacción del Mapooro al final del tercer cuarto (61-48) de la mano de Aradori le sirvió para empatar ese periodo (22-22), pero la misma quedó frenada por el rebote local y la velocidad de Llull y Carroll que a cinco minutos del final acabaron por desfondar a los italianos, sin que la resistencia de estos hiciera necesaria la presencia de Mirotic o Draper, y apenas la de Rudy.
