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Copa del Rey

El Barça deja al Caja Laboral fuera de 'su' final

El conjunto azulgrana alcanza su cuarta final de la Copa del Rey consecutiva después de imponerse con solvencia al anfitrión. (69-80)

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Aunque parezca sorprendente, el Barcelona no entraba entre los favoritos en esta Copa del Rey. El primero, merecidamente, era el Real Madrid; el segundo, por jugar en casa, el Caja Laboral. Pero el conjunto azulgrana ha recuperado su mejor versión, y ya se los ha cargado a los dos. Vuelve a estar en la final, donde se medirá a una sorpresa.

Era una piedra dura la que tenía enfrente esta tarde. Muy dura. Zan Tabak ha convertido al Caja Laboral en una gran escuadra, y además estaba comandada por una afición encomiable, como siempre. Ella fue la que se encargó de que desde el salto inicial el Baskonia estuviera enchufado.

De hecho, llegó a ponerse 16-7 a falta de 2.55 para que terminara el primer cuarto, obligando a Xavi Pascual a pedir un tiempo muerto que terminó resultando, porque un triple de Oleson a falta de 7 segundos puso el 19-18 en el primer descanso. Estaba claro que este iba a ser un duelo a cara de perro.

Con un gran Chapu Nocioni, que recordó al de los mejores tiempos y se encargó de secar a Pete Mickeal, quebradero de cabeza dos días atrás para el Real Madrid, el Caja Laboral siguió por delante en el marcador, aunque la igualdad ya era latente. Pleiss (12 de valoración en el segundo cuarto) y Brad Oleson (3 de 3 en triples) mantuvieron un bonito duelo que provocó que se llegara al descanso con el 39-35.

Nada más regresar de los vestuarios el Barcelona endosó un parcial de 0-7, dando un aviso de lo que iba a suceder en el último periodo. En esta ocasión, pero, el Caja Laboral consiguió recuperarse y gracias a Maciej Lampe y sobre todo a su afición volvió a nivelar la cosa, terminando de nuevo por delante en el marcador.

Con los anfitriones con dos puntos de ventaja arrancaba el último cuarto. El fatídico cuarto para los anfitriones. El Barça apretó más que nunca en defensa, y con cuatro puntos consecutivos de Lorbek y un gran triple de Navarro abrió la brecha. Brecha que se fue ampliando hasta los 12 puntos de ventaja, después de un parcial de 0-14 en cinco minutos.

Lo rompió Heurtel con un triple, pero de inmediato respondió Lorbek. Lo siguió intentando el Baskonia, ayudado por su entusiasta afición, pero Navarro terminó con los sueños del anfitrión con un triple estratosférico. De los suyos, vamos. Ya no iba a haber opción a la réplica para los vitorianos, que terminaron el encuentro once puntos abajo, 69-80. Quizá excesiva ventaja. Pero es que cinco minutos sin anotar en una semifinal de Copa del Rey significa mucho. Demasiado. Quedarte fuera de la final en tu casa. De tu final.

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