
L D (EFE) "No creo que lleguemos al extremo de que nos vean a los españoles como racistas, pero sí que regresaron molestos. Hay que restar importancia porque en un partido de fútbol los aficionados van a apoyar a la selección y sea donde sea estarán detrás nuestra", añadía intentando desdramatizar la polémica surgida por la intención de la federación inglesa de no jugar en Madrid un amistoso próximo.
Centrándose en el inminente partido de la selección española, en Bruselas ante Bélgica, Cesc no busca excusas en el estado del césped el estadio Rey Balduino, que según los propios internacionales belgas, presentará unas malas condiciones. "España no tiene que buscar excusas de ningún tipo. Somos una selección que hemos demostrado que en cualquier campo podemos jugar buen fútbol y es lo que tenemos que hacer mañana, sin pensar en el campo sino en nosotros mismos e intentar hacer nuestro juego", dice.
Si España consigue su cuarta victoria consecutiva de la fase de clasificación, se acercará al Mundial de Sudáfrica, según expresaba Cesc, como primer objetivo antes de un parón. "Queremos estar ahí cuanto antes. Sabemos que el verano que viene tenemos una competición importante y si podemos ganar el máximo número de puntos ahora es muy positivo para el futuro. Queda un camino largo y hay que pensar en solventar mañana tres puntos muy importantes", explica.
Para Cesc, la buena línea que muestra la selección desde la Eurocopa tiene como secreto la unión del vestuario. "Una de las cosas más importantes de esta selección es la humildad, el buen compañerismo y la solidaridad", dice.
Y terminaba mostrando su sorpresa al conocer que unos 11.000 aficionados españoles les apoyarán desde las gradas del Rey Balduino. "Siempre que vamos por Europa y por el mundo nos sentimos respaldados, ya sea estudiantes o gente que vive allí, que se vuelcan con la selección. Estamos orgullosos de transmitir ese ambiente a la gente y que nos apoyen por todos los lugares que vamos. Intentaremos ganar por ellos", concluyó.
