
El Real Madrid tiró de épica para, una vez más, remontar un partido de Champions que parecía tener perdido. Los de Carlo Ancelotti, a pesar del 1-3 de Stamford Bridge, salieron tensos y sin un plan de partido claro. Estuvieron a merced del Chelsea durante buena parte del partido y así lo reflejan las estadísticas.
El conjunto del germano Thomas Tuchel tiró 29 veces, de las que solo siete fueron a puerta, por 10 del Real Madrid (4 entre los tres palos). La posesión también fue para el equipo 'blue' con el 57 %, así como los pases completados, con un total de 487-669 para el bloque londinense. En el despliegue kilométrico de sus hombres también dominó por 141,8-148,5.
Thibaut Courtois volvió a ser clave con sus intervenciones. Un paradón del belga evitó el 0-4 y una vez más, tuvo que emplearse a fondo más veces que el portero rival -4 paradas por 2 de Mendy-. Courtois es el portero que más paradas realiza de toda la Champions.
Camavinga, una bestia
Las estadísticas dejan claro que el Madrid se metió en semifinales siendo inferior a su rival en el encuentro de vuelta. Datos que debe manejar Ancelotti para intentar no jugar con fuego en sucesivas ocasiones. Una de las lecciones que debería apuntar en su libreta el técnico italiano es la de saber refrescar la sala de máquinas. Este martes la entrada de Camavinga fue clave para la remontada del Real Madrid. A sus 19 años el francés juega sin complejos, como si fuera un auténtico veterano. Carácter, garra, calidad, músculo, físico... Su partido ante el Chelsea fue extraordinario.
Tiene un ida y vuelta sensacional, lo que le facilita aparecer arriba con regularidad en muchos lugares. Primero como mediocentro y después como interior cuando intercambiaba roles con Luka Modric.
Vídeo resumen de su partido: https://t.co/LbY8oQ1Xl0
— Idioma Fútbol (@idiomafut) April 13, 2022
Ancelotti debe reaccionar y tomar decisiones. El plan de partido inicial no funcionó. Ayer los cambios salvaron la eliminatoria, pero hasta que no llegó el 0-3 el italiano no supo reaccionar. No siempre aparecerá el gen divino para solventar una situación crítica. ¿O sí? Con este equipo la lógica futbolística no tiene cabida.
