
Gareth Bale sabe mejor que nadie cómo funciona el Real Madrid. El galés, que tuvo que lidiar con el aquelarre que sufrió de gran parte de la prensa deportiva.
Siempre fue el patito feo de gran parte de la prensa deportiva española. El muñeco del pim pam pum. La diana fácil. En cada parón de selecciones, cuando no había información, era el comodín de parte de la prensa. El malo de la película. El joker. El jugador de golf. El que, decían, no sabía español. El que era un mal profesional, decían... La realidad es que Bale habla perfectamente español y era muy respetado en el vestuario por compañeros y cuerpo técnico. Su único pecado fue preocuparse únicamente de jugar al fútbol, no dar titulares ni bailarle el agua a la prensa -otros se la ganaban filtrando información-.
Intentaron hacerle la vida imposible pero nadie podrá jamás quitarle la etiqueta de jugadorazo del Real Madrid. Ganó cinco Champions y sabe a la perfección la importancia que tiene controlar y saber gestionar los egos en el vestuario del conjunto merengue.
Tras la abrupta salida de Xabi Alonso del equipo hace algo más de una semana, Gareth se mojó y explicó los motivos por los que el vasco fracasó estrepitosamente en su aventura en el Real Madrid.
Primero puso en valor la calidad como técnico del tolosarra: "Es un entrenador increíble. Ha ganado lo que ha ganado en el Bayer Leverkusen, ha ganado trofeos, ha entrenado al equipo increíblemente bien".
Es un gran entrenador, pero no para el Real Madrid. Bale da un palo terrible a la gestión que hizo del vestuario y que fue su condena: "Al llegar al Real Madrid, no necesitas ser entrenador, necesitas ser mánager. Necesitas gestionar los egos en el vestuario. Hay que mimar los egos. No hace falta hacer tantas cosas tácticas. En el vestuario hay superestrellas que pueden cambiar los partidos en un abrir y cerrar de ojos. Así que, sí, se nota que es un gran entrenador y táctico, pero en el Madrid, obviamente, no funcionó"
