L D (EFE)
El ciclista resultó positivo por una sustancia indeterminada en el Giro, que concluyó el 1 de junio con el báltico en sexta posición. El Lampre, equipo de Rumsas, decidió suspenderle en espera de un segundo control tras ser informado por la Unión Ciclista Internacional del positivo. "La segunda prueba demuestra que Rumsas consumió eritropoietina, más conocida como EPO. Es muy triste", aseguraba Rimas Berloviene, un portavoz de la administración deportiva de Lituania.
El segundo control se ha llevado a cabo en la ciudad suiza de Lausana a primeros de junio y los resultados se han enviado este lunes por fax a las partes implicadas. El corredor solicitaba la segunda prueba tras el primer positivo convencido de que demostraría su inocencia y aseguraba que cualquier otro resultado sería sorprendente. "Si eso sucediera sospecharía de mis médicos porque yo nunca he tomado ninguna sustancia que pueda dar positivo. Los médicos normalmente me dicen la medicación que tomo, pero no puedo comprobarlo", indicaba Rumsas.
El ciclista del Lampre, de 31 años y una celebridad en su país, estaba bajo sospecha por la utilización de sustancias para elevar el rendimiento desde que el año pasado acabó el Tour de Francia en tercera posición. La Federación Lituana de Ciclismo ya indicó que está preparada para imponerle una sanción adecuada si el segundo control también resultada positiva, lo que puede suponer una suspensión de dos años para el corredor.
El segundo control se ha llevado a cabo en la ciudad suiza de Lausana a primeros de junio y los resultados se han enviado este lunes por fax a las partes implicadas. El corredor solicitaba la segunda prueba tras el primer positivo convencido de que demostraría su inocencia y aseguraba que cualquier otro resultado sería sorprendente. "Si eso sucediera sospecharía de mis médicos porque yo nunca he tomado ninguna sustancia que pueda dar positivo. Los médicos normalmente me dicen la medicación que tomo, pero no puedo comprobarlo", indicaba Rumsas.
El ciclista del Lampre, de 31 años y una celebridad en su país, estaba bajo sospecha por la utilización de sustancias para elevar el rendimiento desde que el año pasado acabó el Tour de Francia en tercera posición. La Federación Lituana de Ciclismo ya indicó que está preparada para imponerle una sanción adecuada si el segundo control también resultada positiva, lo que puede suponer una suspensión de dos años para el corredor.
