Menú

Samuel Eto'o denucia un complot para no pasarle el balón

El exdelantero del Barcelona asegura que jugará como centrocampista porque sus compañeros de selección no van a pasarle el balón.

0
El exdelantero del Barcelona asegura que jugará como centrocampista porque sus compañeros de selección no van a pasarle el balón.
La polémica persigue a Samuel Eto'o con su selección. | Archivo

Si por algo es conocido Samuel Eto'o, además de por sus goles, es por la fama de tener un carácter peculiar y estar acostumbrado a decir siempre lo que piensa de la manera más directa posible. Esta vez, el delantero del Chelsea ha denunciado en la concentración de Camerún, previa al partido ante Túnez de clasificación para el Mundial de Brasil 2014, que sus compañeros se han confabulado para no pasarle el balón.

"Mis compañeros han decidido no pasarme más el balón. Por eso, teniendo esta información, he decidido jugar en el centro del campo, para darme juego yo mismo en el partido contra Túnez", afirmó Eto'o en una rueda de prensa en la que ha comparecido junto al seleccionador, Volker Finke. El entrenador se apresuró a desmentir las palabras del delantero y recalcó que no había tenido "la impresión de que algún jugador rechazase darle un pase a Eto'o o a cualquier otro compañero" en el partido de ida.

Continuas polémicas

El historial de desencuentros del exjugador del Barcelona con su selección viene de años atrás. El barcelonista Song, que había renunciado a jugar el Mundial de Sudáfrica por sus desavenencias con el ariete se negó, tras regresar al equipo en 2011, a darle la mano en un entrenamiento, lo que le costó una multa de 1.600 euros.

Ese mismo año, Eto'o fue uno de los cabecillas que lideró el enfrentamiento de varios jugadores contra los dirigentes de la federación de su país. Los futbolistas se negaron a jugar un amistoso ante Argelia por la deudas que mantenía el organismo con ellos. Esta medida le costó al delantero una sanción de 15 partidos sin jugar con su país.

Eto'o decidió, una vez cumplido su castigo, renunciar a vestir la camiseta de su selección. No se encontraba cómodo como capitán y alegó "motivos personales". Un mes más tarde, gracias a la mediación del primer ministro camerunés Philemon Yang, dio marcha atrás y anunció su vuelta poniendo por delante "los intereses del país". Pero los problemas no acabaron para el delantero que, este mismo año, denunció que había un plan de la federación para asesinarlo. "Quieren atentar contra mi vida, quieren asesinarme. Vivo ahora con un grupo de gendarmes y uno de ellos duerme delante de mi puerta", aseguró.

En Deportes

    0
    comentarios