
José Mourinho y Pep Guardiola han protagonizado un día bastante movido antes de afrontar sus partidos de liga en Turquía e Inglaterra, respectivamente, reavivando una guerra de entrenadores que parecía acabada desde hace mucho tiempo.
Todo viene a raíz del gesto que el entrenador catalán del Manchester City realizó el pasado domingo a la grada de Anfield, al final del partido contra el Liverpool (2-0). A Guardiola han vuelto a preguntarle este viernes —en la rueda de prensa previa al partido que el City jugará en campo del Crystal Palace— por los cánticos de la afición del Liverpool, que le gritaron que al día siguiente sería despedido por una mala racha de resultados que culminó con una derrota, la sexta en siete encuentros, en Anfield.
Un periodista le preguntó al de Sampedor si "viendo a Mourinho haciendo el gesto de que ganó tres Ligas la gente lo compara a lo que hizo" y que "algunos piensan que ese gesto fue el inicio del final de Mourinho en el Manchester United". Guardiola tiró de ironía y avivó la polémica con una respuesta que no tiene pérdida: "Espero que ese no sea mi caso, pero al final somos parecidos. Mourinho ganó tres títulos de la Premier Leahie y yo seis, pero es lo mismo, estamos juntos en esas situaciones".