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Ruina y primer fracaso del nuevo combustible de la F1

En este sentido Aramco, la suministradora de Aston Martin, parece ser la marca que más avanzado.

En este sentido Aramco, la suministradora de Aston Martin, parece ser la marca que más avanzado.
El piloto español de Aston Martin, Fernando Alonso, en el Gran Premio de Las Vegas de Fórmula 1. | EFE

Esta temporada 2026 está llena de cambios y desafíos para todos los equipos de la F1. Mucho se ha hablado de los nuevos motores, su acoplamiento con el nuevo chasis y los nuevos sistemas de aerodinámica activa y el modo adelantamiento, que deben sustituir al DRS.

Pero todo ello depende de un elemento que está suponiendo un auténtico desafío para las marcas y que podría comprometer el rendimiento de los distintos monoplazas. Nos referimos al combustible que este año, por primera vez en la Fórmula 1, debe ser 100 por cien sostenible. Es un paso de gigante que ha condicionado el diseño del propulsor que debe tener una relación pareja del cincuenta por ciento entre la alimentación eléctrica y la alimentación por combustión.

Además, los nuevos compuestos, algunos enteramente sintéticos y otros a base de etano o metanol, se comportan y se queman de manera distinta a los combustibles fósiles. Su desarrollo está siendo una pesadilla para algunos proveedores que todavía están en pleno proceso de desarrollo. Tanto que marcas como Shell que servirán a Ferrari o Haas, o Petronas que es socio preferente de Mercedes podrían no llegar a tiempo a los entrenamientos de pretemporada de Barcelona que se celebran la próxima semana, pero tampoco estarían para los test de Bahréin, por lo que los entrenamientos quedarían casi invalidados para las escuderías que no tengan el combustible definitivo. Al parecer, los proveedores afectados no tendrían suficiente compuesto refinado como para poder surtir a los coches.

Llegar a Australia sin haber estudiado el rendimiento y el comportamiento del combustible es un lastre que puede condicionar el luchar o no por el Mundial.

Aston Martin la mejor parada

En este sentido Aramco, la suministradora de Aston Martin, parece ser la marca que más avanzado tiene su compuesto lo que se contrapone con el retraso que Honda, el motorista lleva en el diseño final del motor que debe acoplarse a la creación aerodinámica de Adrian Newey.

Pero el altísimo coste por litro de estos nuevos compuestos va más allá de su desarrollo. El altísimo coste por litro aumentará de manera desproporcionada el presupuesto de los equipos en esta partida. Un combustible sostenible en emisiones e insostenible en lo económico porque mientras que un litro del combustible que hasta ahora se usaba en la F1 rondaba los 25 euros, este nuevo compuesto se dispara hasta los 250 euros el litro. Así, los equipos pasarán de destinar unos 3 millones al combustible a superar con creces los 10 millones anuales. Tanto ha sido el incremento que la FIA ha tenido que dejar fuera del límite presupuestario el gasto por combustible.

Son muchos los elementos que estarán detrás del fracaso o el triunfo esta temporada en la que la F1 ha dado un giro de 180 grados.

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