
El próximo derbi sevillano escribirá una página inédita en la historia reciente de la ciudad. El motivo es que, por primera vez, Real Betis Balompié y Sevilla Fútbol Club se enfrentarán en partido oficial lejos del Benito Villamarín y del Ramón Sánchez-Pizjuán. El escenario será el Estadio de La Cartuja, convertido en casa provisional verdiblanca mientras avanzan las obras en Heliópolis.
Para el Sevilla, sin embargo, no será una experiencia completamente inédita. El conjunto nervionense ya disputó allí un partido oficial hace más de 20 años. Y el recuerdo no fue precisamente positivo.
El precedente oficial: 27 de abril de 2003
Hay que remontarse a la temporada 2002-03 para encontrar la única ocasión en la que el Sevilla actuó como local en La Cartuja en competición oficial. Fue el 27 de abril de 2003, en un encuentro liguero frente al Real Madrid Club de Fútbol.
¿Cuáles fueron los motivos de este encuentro en La Cartuja? Aquel partido no se jugó en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán por una decisión estratégica y económica. En ese momento, el traslado al estadio olímpico reportó al club una cantidad que superó el millón de euros, una operación rentable en lo financiero pero que terminó con saldo deportivo negativo.
El equipo entonces dirigido por Joaquín Caparrós cayó derrotado por 1-3 ante el conjunto blanco. Los goles visitantes llevaron la firma de Iván Helguera, Zinedine Zidane y Fernando Morientes, mientras que el tanto sevillista lo anotó Paco Gallardo.
El encuentro, arbitrado por Pérez Lasa, dejó una sensación fría tanto por el resultado como por la atmósfera del recinto, tradicionalmente criticado por la lejanía de las gradas respecto al terreno de juego.
El derbi de los 45 minutos
Pero no es el único partido… De hecho, aunque solo existe un precedente oficial, La Cartuja ya fue escenario de un curioso enfrentamiento entre eternos rivales. En agosto de 2001 se celebró el denominado I Torneo Estadio Olímpico, un triangular que enfrentó a Sevilla, Betis y Athletic Club.
El formato era peculiar: tres partidos consecutivos de 45 minutos cada uno en una misma noche. Aquel torneo dejó el conocido como "derbi de los 45 minutos", que terminó con empate sin goles entre sevillistas y verdiblancos ante más de 40.000 espectadores.
El Real Betis Balompié se llevó el trofeo gracias a su victoria previa ante el Athletic, mientras que el Sevilla conquistaría la segunda edición un año después frente a rivales como Club Atlético de Madrid y el propio Real Madrid. Aquel torneo surgió para dar visibilidad y uso a un estadio inaugurado en 1999 y que durante años vivió en una especie de limbo funcional, sin equipo residente fijo.
Un escenario con historia reciente
Con el paso del tiempo, La Cartuja ha ido recuperando protagonismo. La Real Federación Española de Fútbol la convirtió en sede habitual de finales de Copa del Rey y en escenario recurrente de la Selección Española de Fútbol.
Ahora, con la mudanza temporal del Betis, el estadio olímpico vuelve a situarse en el epicentro futbolístico de la ciudad. El próximo derbi no solo será histórico por disputarse fuera de los feudos tradicionales, sino también porque reabre un capítulo poco transitado en la historia del Sevilla.
Un precedente que invita a la cautela
El único antecedente oficial del Sevilla en La Cartuja se saldó con derrota. Más de dos décadas después, el contexto es distinto, los protagonistas han cambiado y el escenario vive una nueva etapa.
Pero el recuerdo de aquel 1-3 ante el Real Madrid permanece como única referencia competitiva para los nervionenses en el estadio olímpico. Un precedente amargo que añade un matiz extra a un derbi ya de por sí cargado de historia, tensión y simbolismo.
La Cartuja volverá a acoger un capítulo relevante del fútbol sevillano. Y esta vez, con puntos en juego y mucho más que orgullo sobre el césped.

