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La revolución matemática de Voulgaris: adiós al "olfato" para llevar al Castellón a Primera

La entidad albinegra prescinde de ojeadores tradicionales para basar sus fichajes en parámetros objetivos y modelos predictivos de alto rendimiento.

La entidad albinegra prescinde de ojeadores tradicionales para basar sus fichajes en parámetros objetivos y modelos predictivos de alto rendimiento.
Haralabos Voulgaris en rueda de prensa. | CD Castellón

En los despachos del CD Castellón ya no se habla de intuición ni de "olfato" futbolístico. El proyecto que lidera Haralabos Voulgaris desde su llegada en julio de 2022, coincidiendo con el centenario del club, se sostiene sobre una idea innegociable: los datos mandan.

El empresario greco-canadiense, que anteriormente formó parte de la estructura de los Dallas Mavericks en la NBA, implantó en La Plana un modelo de captación y toma de decisiones basado exclusivamente en métricas avanzadas y modelos cuantitativos. Algo, cuanto menos, llamativo en el fútbol por el momento...

Voulgaris explica que en el club "no tenemos ojeadores, no ojeamos a jugadores de manera tradicional y no tomamos decisiones por corazonadas o vídeos sueltos, porque creemos firmemente que en un mercado tan competitivo como el del fútbol profesional la única forma de reducir el margen de error es apoyarnos en volúmenes masivos de información objetiva que nos permitan detectar ineficiencias y oportunidades antes que el resto". Si es cierto que, en categorías inferiores del equipo, sí emplean los métodos tradicionales.

Fichar funciones, no nombres

El Castellón no ficha por fama ni por trayectoria mediática. El algoritmo rastrea ligas menores y mercados infravalorados en busca de perfiles que encajen en parámetros muy concretos: pases progresivos, goles esperados, recuperaciones en campo rival o impacto real en la probabilidad de victoria.

"Cuanto más experimentado es un jugador, más datos tenemos para evaluar su rendimiento real, su consistencia y su encaje en nuestro modelo; por eso nunca vamos a ignorar lo que dicen los números en favor de una sensación subjetiva, porque cuando el volumen de información es suficiente el dato suele ser más fiable que cualquier impresión visual", explica el presidente. El proceso, según detalla el presidente, comienza mucho antes de que se abra el mercado.

¿Cómo llevan a cabo el proceso de selección? Voulgaris expone que "planificamos con meses de antelación, analizamos los algoritmos, generamos listados y trabajamos junto a Ramón Soria para iniciar contactos tempranos, porque cuando identificamos a un futbolista que encaja exactamente en lo que buscamos queremos adelantarnos y mostrarle desde el primer momento que existe un proyecto claro, estructurado y coherente detrás de nuestro interés".

Un estilo ofensivo por probabilidad, no por romanticismo

La filosofía de juego también responde a cálculos. Desde la etapa de Dick Schreuder hasta el actual liderazgo en el banquillo de Pablo Hernández, el Castellón ha apostado por un modelo ultraofensivo. Ese planteamiento ha llevado al club a pasar en apenas dos años de la Primera RFEF a pelear por el ascenso directo en Segunda División.

Además, el Castellón no es un proyecto sin más para su presidente sino que, puede decirse, que es un desafío personal. "Subestimé el nivel de implicación emocional que iba a tener con el Castellón y el volumen de trabajo que exige construir algo desde cero con estándares tan altos, porque cuando decides que no vas a hacer las cosas a medias te das cuenta de que necesitas supervisar cada detalle para asegurarte de que la cultura del esfuerzo, la exigencia y la coherencia estratégica se mantienen intactas", admite.

Lo que es cierto es que su objetivo, fijado desde el primer día, no ha cambiado: devolver al Castellón a Primera División, categoría que no pisa desde 1991.

Infraestructura y crecimiento

La transformación no se limita al césped. El club ha adquirido terrenos en Borriol para su futura ciudad deportiva y ha firmado un convenio de uso a largo plazo del estadio SkyFi Castalia, adaptándolo a los requisitos de LaLiga.

Con el equipo en puestos de ascenso directo y los modelos predictivos respaldando su rendimiento, el experimento de Voulgaris se consolida como uno de los proyectos más singulares del fútbol español: una apuesta radical por el Big Data en un deporte donde todavía muchos creen más en la intuición que en el algoritmo. En Castellón, al menos por ahora, la hoja de cálculo está ganando el partido.

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