L D (EFE)
Andrea Giani, el más veterano de sus jugadores, ha engrandecido su leyenda. Giani, que ha disputado su sexto torneo continental, es el único que puede presumir de estar en posesión de cinco medallas de oro en esta competición. La trayectoria del equipo que dirige Gian Paolo Montali fue impecable. Italia ha concluido como único invicto, tras doblegar a un equipo francés que corroboró con un excelente juego su tercera posición en el pasado Mundial de Argentina.
El demoledor saque de los internacionales italianos, casi infalibles en esta faceta; el excelente rendimiento de sus centrales Luigi Mastrangelo y Alessandro Fei, y la gran actuación de su colocador, Valerio Vermiglio, fueron las piezas claves del triunfo italiano. En una final apasionante, Francia tuvo que ceder finalmente ante un adversario mucho más experimentado en estas lides. Pero los hombres de Philippe Blain no dieron ninguna facilidad. En la segunda manga, cuando Italia parecía encaminarse sin excesiva resistencia hacia el triunfo, sus rivales supieron mantener un enorme frialdad.
Ambos equipos dispusieron de nueve balones para sentenciar esta manga que, finalmente, fue para el conjunto francés, por un impresionante 40-42. En el siguiente parcial, los italianos desperdiciaron otra excelente ocasión para cerrar el encuentro (25-24), pero Francia retrasó las celebraciones. Tras cuatro balones (27-29) forzó la disputa de la quinta manga. En el set definitivo, dos saques directos de Mastrangelo (9-4) despejaron el camino hacia el título. Francia, por tercera vez en su historia, se quedó a las puertas de alcanzar la medalla de oro.
El demoledor saque de los internacionales italianos, casi infalibles en esta faceta; el excelente rendimiento de sus centrales Luigi Mastrangelo y Alessandro Fei, y la gran actuación de su colocador, Valerio Vermiglio, fueron las piezas claves del triunfo italiano. En una final apasionante, Francia tuvo que ceder finalmente ante un adversario mucho más experimentado en estas lides. Pero los hombres de Philippe Blain no dieron ninguna facilidad. En la segunda manga, cuando Italia parecía encaminarse sin excesiva resistencia hacia el triunfo, sus rivales supieron mantener un enorme frialdad.
Ambos equipos dispusieron de nueve balones para sentenciar esta manga que, finalmente, fue para el conjunto francés, por un impresionante 40-42. En el siguiente parcial, los italianos desperdiciaron otra excelente ocasión para cerrar el encuentro (25-24), pero Francia retrasó las celebraciones. Tras cuatro balones (27-29) forzó la disputa de la quinta manga. En el set definitivo, dos saques directos de Mastrangelo (9-4) despejaron el camino hacia el título. Francia, por tercera vez en su historia, se quedó a las puertas de alcanzar la medalla de oro.
