
L D (EFE)
El técnico madridista afirma que el equipo debe seguir pensando en luchar por la segunda plaza: "Tenemos muchas opciones por delante. Si miramos el pasado nos deberíamos haber criticado muchas cosas, al igual que veríamos que hemos hecho cosas positivas. Nos jugamos mucho en estas última jornadas y debemos explotar muestras virtudes".
Para el preparador blanco, el objetivo es conseguir mayor definición para los éxitos del equipo. "La definición es la vida de un equipo. En el Milán-Barcelona del otro día, Gilardino no metió tres oportunidades y el Barcelona la primera, sí. Contra el Getafe tiramos dieciséis veces. El equipo ha recobrado orden y fuerza defensiva y buscamos otras soluciones".
Además, López Caro defiende a sus jugadores a la hora de valorar el trabajo del día a día pero dijo que cuando debe tomar decisiones, lo hace: "Hay que valorar el techo de nuestra posibilidades. El equipo está entregado y cuando no lo veo así tomo mis decisiones. Tengo claras mis competencias. Bastante tengo con mi tarea en el día a día. Tengo mi opinión y cuando tengo que tomar decisiones lo hago en su sitio. Todo lo que sea de disciplina es de puertas para adentro. Considero que tengo mi trabajo claro e intento hacer lo que puedo".
Por otro lado, confía en darles alegrías a la afición en las últimas jornadas de Liga. "La afición es inteligente y sabe lo que le puede pedir a la plantilla. Nos quedan dos finales en casa y veo al equipo muy motivado para darle dos alegrías. Esta plantilla viene de un proceso largo y de mucha competición. Hay desgaste y también en el aspecto psicológico", dice.
Por último, vuelve a incidir en que le hubiera gustado ser el entrenador del equipo la próxima temporada para iniciar así un proyecto. "Reitero que me hubiese gustado iniciar un proyecto para plasmar mi forma de ver el fútbol. Hasta ahora he estado en este club muy identificado. Soy hombre de club y no se me van a caer los anillos. Sólo sé currar", concluyó.
Para el preparador blanco, el objetivo es conseguir mayor definición para los éxitos del equipo. "La definición es la vida de un equipo. En el Milán-Barcelona del otro día, Gilardino no metió tres oportunidades y el Barcelona la primera, sí. Contra el Getafe tiramos dieciséis veces. El equipo ha recobrado orden y fuerza defensiva y buscamos otras soluciones".
Además, López Caro defiende a sus jugadores a la hora de valorar el trabajo del día a día pero dijo que cuando debe tomar decisiones, lo hace: "Hay que valorar el techo de nuestra posibilidades. El equipo está entregado y cuando no lo veo así tomo mis decisiones. Tengo claras mis competencias. Bastante tengo con mi tarea en el día a día. Tengo mi opinión y cuando tengo que tomar decisiones lo hago en su sitio. Todo lo que sea de disciplina es de puertas para adentro. Considero que tengo mi trabajo claro e intento hacer lo que puedo".
Por otro lado, confía en darles alegrías a la afición en las últimas jornadas de Liga. "La afición es inteligente y sabe lo que le puede pedir a la plantilla. Nos quedan dos finales en casa y veo al equipo muy motivado para darle dos alegrías. Esta plantilla viene de un proceso largo y de mucha competición. Hay desgaste y también en el aspecto psicológico", dice.
Por último, vuelve a incidir en que le hubiera gustado ser el entrenador del equipo la próxima temporada para iniciar así un proyecto. "Reitero que me hubiese gustado iniciar un proyecto para plasmar mi forma de ver el fútbol. Hasta ahora he estado en este club muy identificado. Soy hombre de club y no se me van a caer los anillos. Sólo sé currar", concluyó.
