
Jan Ullrich, exciclista alemán, decidió dar la cara en el podcast (Einfach mal Luppen) de Toni Kroos para hablar de su propio documental y el motivo por el que decidió hacerlo: "Había decidido no decir nada, pero me estaba construyendo otra vida y no funcionó. Entonces, en ese momento tan bajo decidí que tenía que compartirlo con la gente, rompí todas las barreras que había construido a mi alrededor".
El motivo que le movió a confesar su problema con las drogas: "Estaba deprimido. Tenía que dejar lo que estaba haciendo. Tenía que llevar una vida normal de nuevo. Creía que estaba totalmente derrotado, pero me dije que no podía seguir así, que tengo cuatro hijos. Ellos me motivaron, porque yo me había abandonado completamente. Sin mis hijos probablemente hoy no estaría aquí".
¿Por qué empezó a doparse?: "Parecía que tenía que ganar cada carrera porque había ganado la más difícil. No conseguía desconectar por la presión de los medios. Cuando me iba de vacaciones no estaba tranquilo. No podía volver a una vida habitual. Necesitaba descansar, pero tenía actos con patrocinadores, publicidad, entrevistas... Tuve una presión que sentí como extrema. Entonces venía un médico y te dice que tiene una receta secreta con efectos inmediatos".
El dopaje en el ciclismo no es lo que era: "Hoy en día el doping está desplazado. Todos saben lo que es, pero entonces no era así. Ahora sí me siento culpable, pero entonces no se podía controlar. Estaba en la lista de sustancias prohibidas, pero no podía ser controlada. En aquella época no era un delito sino una igualdad de posibilidades. No te sentías culpable porque sabías que las personas contra las que luchabas también la usaban muchos de ellos. Crees que no haces nada malo".
Su caída del cielo a los infiernos: "De repente pierdes todo. Perdí todo lo que había construido durante décadas, los amigos, la familia, los contactos...Todos siguen haciendo su vida cuando tú has caído y eso hace mucho daño. Te preguntas por qué estás así si no has hecho nada diferente a lo que han hecho muchos otros. De repente te dejan caer y tienes que levantarte solo. Ya no hablas con amigos sino que hablas con abogados. Estás perdido y no te puedes proteger".
