
Los Juegos Olímpicos de Milano-Cortina 2026 han arrancado con una controversia inesperada. En los primeros días de competición, varios medallistas han denunciado problemas de calidad en las medallas, especialmente en el sistema de enganche de la cinta, que se estaría soltando con demasiada facilidad. Cierto es que no son los primeros Juegos en los que ocurre...
Pero este invierno, la alarma la encendió la esquiadora estadounidense Breezy Johnson, campeona olímpica de descenso, quien comprobó cómo su medalla de oro se desprendía de la cinta en plena celebración. "No salten con ellas. Yo estaba saltando de emoción y se rompió", bromeó Johnson, restando dramatismo al incidente pero dejando claro que el problema existe. Aunque aseguró que la medalla está "un poco rota", confía en que la organización pueda repararla sin mayores consecuencias.
Casos repetidos y cámaras como testigo
El incidente de Johnson no fue un hecho aislado. Durante el primer fin de semana de competición se han registrado hasta cuatro casos similares, algunos de ellos captados por las cámaras de televisión. Tanto es así que las imágenes de la televisión alemana mostraron al biatleta Justus Strelow perdiendo su medalla de bronce mientras celebraba bailando.
🇩🇪 Bei den Feierlichkeiten der deutschen Mixedstaffel beschädigte Biathlet Justus Strelow seine Bronze-Medaille, als sie sich vom Band löste und zu Boden fiel. Sie erlitt nur einen kleinen Kratzer, doch kurz dachte er über einen Umtausch nach, wie Teamkollege Philipp Horn… pic.twitter.com/KWHMKSXXW4
— Nachrichten (@NewsFokus) February 9, 2026
Por su parte, la patinadora estadounidense Alysa Liu compartió una historia en Instagram en la que enseñaba su medalla de oro desprendida de la cinta con ironía: "Mi medalla no necesita banda". A esta lista se suma la esquiadora sueca Ebba Andersson, plata en esquiatlón, que también reportó desperfectos.
La explicación técnica… y la duda pendiente
Según fuentes consultadas por Reuters, en el caso de Alysa Liu el problema podría estar relacionado con la propia cinta, diseñada con un mecanismo de liberación obligatorio por normativa, pensado para soltarse si se tira con fuerza y evitar riesgos de asfixia. Sin embargo, la causa del deterioro o rotura de las propias medallas sigue sin aclararse, y es ahí donde se centra ahora la investigación del comité organizador. Andrea Francisi, jefe de operaciones de Milano-Cortina 2026, confirmó que el asunto se está analizando con la "máxima atención" para determinar qué ha fallado y evitar nuevos incidentes.
La polémica reaviva recuerdos recientes: en los Juegos de París 2024, más de 200 medallas tuvieron que ser reemplazadas por defectos de fabricación. Algunas, como la del boxeador Enmanuel Reyes Pla, llegaron incluso a presentar un color anómalo con el paso del tiempo.
Milano-Cortina 2026 promete excelencia organizativa, pero este episodio ha puesto el foco en un detalle simbólico y delicado: el objeto que representa el mayor logro de un atleta. Por ahora, la consigna entre los campeones parece clara: celebrar sí, pero con cuidado.

